Se acabó

La investigación en los casinos municipales montevideanos está causando serio nerviosismo en filas frenteamplistas. Asamblea Uruguay y Vertiente Artiguista (este sector responde al ex intendente Mariano Arana), cuestionan el manejo que el MPP está haciendo de este asunto en cuyo trasfondo se mueve el inquietante tópico del déficit de 14 millones de dólares generado, asombrosamente, por dichos casinos entre los años 2000 y 2005.

Este asunto está planteado simultáneamente con todo lo relativo al caso del inefable ex senador Nicolini, para quien algunos frenteamplistas del MPP quieren un subsidio interno equivalente al que le correspondería en caso de que no hubiera habido irregularidades en su actuación.

Y no olvidemos lo relativo a la Ministra de Desarrollo Social, quien entre otras lindezas ubicó sin disimulo, al "amigovio" de su hija.

He aquí algunas de las cosillas que transitan por la interna frenteamplista. Cosillas a las que es difícil encontrarles definición, fuera de la jerga de las figuras más prominentes de ese mismo sector político. Esas figuras que proclamaron "podemos meter la pata pero no la mano en la lata".

Pero quizás ninguna expresión sea tan digna de evocación en estos momentos, como aquella frase del presidente Tabaré Vázquez, pronunciada el lunes 24 de julio de 2006, cuando sesionaba el Consejo de Ministros, abierto al público, en la ciudad de Melo.

Allí, el doctor Vázquez, frente a un cartel que exhibía una delegación de COFE, que lucía la leyenda "¿Qué pasó con el "se acabó la joda"?", retrucó: "Estamos luchando para que se acabe la joda".

En aquel entonces, la expresión grosera asombró y la oposición se molestó. El presidente del Directorio del Partido Nacional, Dr. Jorge Larrañaga, expresó acertadamente: "Es una expresión de confrontación inapropiada en un presidente.

Debería extenderla a la enorme diferencia entre el carnaval de promesas electorales y la realidad del gobierno".

Pero en aquel momento nadie se imaginaba lo que vendría luego. Aquello de lo que hoy todo el pueblo uruguayo se ha convertido en testigo asombrado .

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