ASUNCIÓN | JOSÉ GALLO
- ¿Cómo se encuentra en estas primeras semanas en Olimpia?
- Muy bien. Esperando que la semana próxima empiece el campeonato, en un gran club como es Olimpia, donde la necesidad de ganar está siempre y es un desafío muy interesante. Es una etapa importante y espero cumplir con los objetivos y las expectativas que los directivos pusieron en mi.
- ¿Se acostumbró ya al calor y la vida en Asunción o todavía está adaptándose?
-Ya estoy bastante bien, por suerte llegué algunas semanas antes que otros compañeros que vinieron de Uruguay, como Jorge Bava y la cosa se lleva bien. El tema más complicado es con el sueño, porque practicamos muy temprano y no me acostumbro. Es raro porque entrenamos a las siete de la mañana y de tarde a las seis. Con eso se busca evitar un poco el calor, pero acá a las nueve de la noche hay 36 grados, así que no nos escapamos tanto. En cuanto a la vida estoy bien. No es como Uruguay, pero son muy parecidos, gente muy sencilla y que te ayudan en lo que pueden. Además, es importante que el tema del idioma no sea una traba, porque eso acelera la adaptación. Siempre es más complicado cuando no podés comunicarte.
- Le toca estar bajo las órdenes de un técnico muy famoso en su etapa como jugador y que además fue delantero, José Saturnino Cardozo. ¿Se nota su importancia en Paraguay?
- Sí. Es un desafío lindo, un reto importante y una responsabilidad grande porque él fue quien me pidió ya que me conocía del fútbol mexicano. Ahí estuve cuando él todavía jugaba en Toluca. Ahora tengo que responderle a él y a un club importante que hace algunos años no sale campeón ni entra a las copas y que tenemos que devolver al lugar que merece. Para eso se está reforzando y para eso debemos trabajar duro durante todo el año.
- ¿Es de aconsejarlo mucho, de intentar cambiarle algunas cosas a su juego?
- No, al contrario. Me da indicaciones en algún movimiento, pero le habla más a los juveniles, a los que aconseja mucho. Igual es un placer verlo quedarse a definir tras los entrenamientos, ya casi de noche, ahí aprendés mucho porque tiene sus años, pero no perdió en nada sus cualidades de goleador y se aburre de hacer goles. Demuestra que tiene mucha calidad.
- ¿Son altas las metas que se plantean?
- Sí. En Olimpia apuntamos a todo este año. Es como un grande de allá, que tiene que ganar todos los campeonatos y entrar a todas las copas. Los otros equipos como Libertad y Cerro tienen una distracción durante el año. En la primera parte tienen la Copa Libertadores y después la Copa Sudamericana, así que vamos a tratar de salir con todo para ganar el campeonato local ya desde el comienzo del año.
- En Nacional tuvo un extraño cierre de año, ¿qué sensación le quedó tras perder con Paranaense y el Apertura?
- La verdad que no se asemejó mucho lo que hicimos en el final de la temporada a lo que mostramos en el resto de año. Hicimos una gran Copa Sudamericana y llegamos a donde hacía mucho tiempo que no llegaba un equipo uruguayo, pero eso nos costó caro en el torneo local. Cuando quedamos fuera de la Sudamericana estábamos un poco lejos en el Apertura y no pudimos recuperarnos.
- ¿Le quedó un sabor amargo por eso?
- Sin dudas. Fue un partido raro en Montevideo y lo perdemos ahí por dos distracciones nuestras. Como todo el mundo sabe, en ese juego perdimos la clasificación, porque si no hubiésemos cometido esos errores teníamos la posibilidad de ir ganando a Brasil. Eso hubiese sido muy diferente, porque demostramos en el torneo que nos caía muy bien defender y aprovechar el contragolpe, pero en Brasil no lo pudimos hacer y el partido fue muy diferente a lo que planeamos. Igual la goleada final no afecta lo que hicimos eliminando a Libertad y a Boca.
- ¿Qué balance hizo de su paso por Nacional?
- El mejor, porque nunca pensé que me iban a tratar tan bien. Uno trató de trabajar callado, buscando siempre lo mejor para el equipo y en el final llegaron los frutos. Por suerte jugué bastante y dejé muchos amigos, no sólo jugadores sino también en el club, donde no pensé que me iba a ir tan bien. Creo que dejé una buena imagen y guardo el mejor recuerdo de mucha gente en Nacional.
- ¿Siguió de cerca los problemas con los entrenadores?
- No porque ya estaba acá y apenas lo seguía por los diarios. Por ahí me iba enterando de lo que pasaba. Pero sabemos cómo es el fútbol, muy frío, y a veces te trata mal, pero hay que saber reponerse. Ahora Nacional tiene otro cuerpo técnico y sólo hay que desearle lo mejor a los muchachos que están, que son muy buena gente y estoy seguro que van a hacer un buen trabajo.
- ¿Se nota la diferencia económica aquí en Paraguay respecto a los grandes de Uruguay?
- Sí. Se nota mucho. Ellos a los extranjeros o a los jugadores con trayectoria les pagan muy bien. Por eso trataremos de hacer una diferencia en el aspecto económico, pero, paralelamente, también dejar cosas importantes en lo futbolístico, porque al sumarse a un equipo como Olimpia tenés muchos objetivos deportivos que cumplir.