El irónico ataque del presidente Néstor Kirchner a los principales medios de prensa argentinos, que pronosticaron un fallo adverso, despertó reacciones dispares en el periodismo de la vecina orilla. Por empezar, el Foro de Periodismo Argentino, emitió un comunicado en el que, si bien antepone una posición autocrítica llamando a los colegas a "reforzar la necesidad de chequear la información que dan las fuentes oficiales", también desliza una severa crítica al mandatario. Le reclama que "revise su relación con la prensa, dé conferencias de prensa con la posibilidad de hacer preguntas, e impulse una ley de acceso a la información pública".
El diario Clarín, a través de una columna del editor jefe Julio Blanck, reconoció llanamente el desacierto. "Cometimos un error periodístico y pedimos disculpas a los lectores", expresó.
La Nación fue crítico con la actitud del mandatario y sostuvo que "eso es parte de otra historia que no se ata estrictamente al tema papeleras", en su nota principal.
Ámbito Financiero fue el más ácido en su cuestionamiento a Kirchner, a quien acusó de "jibarizar un festejo de todos", y apuntando que "se rió de la prensa".