Viejo tango que conocemos todos los uruguayos y los argentinos. Y viene bien su recuerdo a raíz del verborrágico juramento que hizo el señor Chávez al asumir el cargo que tenía, gracias a una reelección. Claro que resulta que el señor Chávez, en su fanático andar por alcanzar el liderazgo de América del Sur -no es el primero ni será el último- hizo tantos juramentos ante los presentes y ante los miles que vieron la televisión, que no ha dejado lugar a dudas que está inserto en el marxismo-leninismo, llamado suavemente socialismo. Apenas unos días después de tales juramentos, hizo que se votara un decreto que le da total autoridad -dictatorial-por 18 meses, haciendo desaparecer, como por arte de magia al Parlamento. Una situación que bien cabe revisar respecto a su ubicación en el Mercosur.