El 2006 cerró con la cifra más baja de concordatos decretados desde 1973 y la segunda desde 1915. El año pasado se mantuvo el número de quiebras de 2005, según los datos de la Liga de Defensa Comercial (Lideco).
En todo el 2006 se decretaron ocho concordatos o moratorias y 30 quiebras. Hay pendientes nueve declaratorias de concordatos que no fueron admitidas por diferentes exigencias de las sedes intervinientes y otras tres solicitudes de quiebras que todavía no fueron decretadas.
La evolución de los concordatos acompaña la consolidación del crecimiento económico en el país. Las solicitudes en 2006 fueron menos de la mitad de las que se concretaron en 2005 (19) y aún más bajas que las registradas en 2004 (24), 2003 (51) y 2002 (224). Si se toma en cuenta el registro histórico de Lideco, la cifra de concordatos de 2006 es la segunda más baja desde 1915.
El caso más destacado por monto entre los concordatos que se decretaron el año pasado fue el de la impresora Polo Ltda (Alfaner S.A. y Frater S.A.). Esta registró un pasivo de U$S 23,3 millones.
El resto de los concordatos que se concretaron se vinculan a empresas de venta de vestimenta, fábricas, agencias de transporte y servicios de limpieza. El promedio de los pasivo en los casos restantes ronda los U$S 280.000.
QUIEBRAS. En 2006 se destacó la quiebra de la barraca Alberto Brignoni, la importadora de madera Cristalzul, la fábrica de termofones Ganim, la fábrica de mallas de baño Giovanna, la estación de servicio Jorge Villar Cima, la inmobiliaria Mekar Idaman y la importadora de neumáticos Tinevan. Las siete empresas fueron liquidadas durante el año pasado por resoluciones de 2006. En el resto las quiebras se arrastraban de años atrás como la de la aerolínea Uair que fue a concordato en 2005 (con un pasivo de U$S 22,1 millones). Los procesos de quiebra de Avícola Carrasco e Imponente el Gordo se arrastraban desde 2002.
El rubro que concentró más liquidaciones en 2006 fue el de los supermercados. Cinco empresas fueron a quiebra: Felicity, Ki Precio, Mas Ahorro, Naturey y Samuel Grinspan. En el resto, las liquidaciones se dividieron en casi todos los rubros. Barracas, empresas de la industria textil, inmobiliarias, institutos de educación, estaciones de servicio, avícolas y empresas constructoras, entre otros.
En 2005 la mayor parte de las quiebras o liquidaciones judiciales fueron de empresas vinculadas a la importación o venta de automóviles.
Si bien las quiebras o liquidaciones judiciales se han reducido con el paso de los años, la caída fue menos pronunciada que en los concordatos. De hecho, el año pasado se alcanzó la misma cifra que en 2005 (30). En 2004 las quiebras habían sido 36, en 2003, 50 y en 2002 llegaron a 107.
Empresas que tropezaron y que cayeron
La crisis de 2002 dejó por el camino a varias de las empresas más emblemáticas del Uruguay aunque algunas lograron salir a flote a pesar de haber pedido concordato. La papelería Mosca, la aerolínea Uair, la fábrica de neumáticos Funsa, la cadena de supermercados Manzanares, el Banco Galicia, la Compañía General de Negocios, la bodega Los Cerros de San Juan, el Club Malvín, Pescamar y la casa de indumentaria Imponente el Gordo, fueron algunas de las empresas afectadas desde el 2002.