MADRID AGENCIAS Y EL PAÍS DE MADRID
Ayer se confirmó lo que se temía: el atentado en Barajas del sábado es el primero con desenlace fatal perpetrado por ETA desde mayo de 2003. También se difundió la posibilidad de que un uruguayo se encuentre desaparecido.
Las autoridades investigan la denuncia presentada al servicio de emergencias español por la familia de un ciudadano uruguayo que tenía previsto volar desde España el pasado 30 de diciembre, día del ataque, hacia su país. Desde entonces, la persona -cuya identidad no fue divulgada- no ha sido encontrada en Madrid ni se la ha contactado en Uruguay.
Pese a que las Fuerzas de Seguridad no lo han ubicado, consideran en principio difícil que el uruguayo estuviera en la terminal donde se produjo la explosión, la T-4, ya que el vuelo que debía tomar no coincidía con la hora del estallido. Aún así, continúan las investigaciones.
La cónsul general de Uruguay en Madrid, Marta Echarte, dijo a El País que en ninguna oficina de la sede se ha recibido denuncia alguna ni se tiene información al respecto, aunque añadió que "mañana (por hoy) se harán las averiguaciones correspondientes". Igual desconocimiento del tema había en dirigentes de asociaciones de uruguayos en Madrid consultados por El País.
HALLAZGO. Los restos de uno de los dos ecuatorianos desaparecidos en el atentado cometido el sábado fueron hallados ayer por los equipos de rescate.
Se trata de Carlos Palate, de 34 años. Los bomberos continuaban buscando el cuerpo del otro desaparecido, Diego Armando Estacio (19).
Los restos de Palate fueron hallados dentro de un coche sepultado por los escombros.
El vehículo de Palate no ardió y se encontraba en el mismo lugar donde estaba aparcado, por lo que no fue desplazado por la onda expansiva causada por la explosión, según datos facilitados por Emergencias Madrid.
La organización separatista vasca decretó, el 22 de marzo de 2006, un alto el fuego que dio lugar a la apertura de un proceso de paz con el gobierno español del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, oficialmente dado por "roto" el martes por el propio ejecutivo.
Tras la explosión de la furgoneta-bomba, la temperatura llegó hasta los mil grados celsius, lo que es "incompatible con la vida humana", explicaron fuentes oficiales.
Sin embargo, el responsable de Emergencias dijo que se seguiría trabajando "con la esperanza de encontrar los cuerpos y que estos se puedan reconocer".
El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, realizó anoche unas brevísimas declaraciones ante la prensa después de pasar más de dos horas junto a los familiares de Palate, a quienes les prometió justicia.
Zapatero aseguró ante las dos familias ecuatorianas que "la barbarie del día 30 no sólo ha sido un acto criminal, sino perfectamente inútil para cualquier intento u objetivo de la banda terrorista ETA".
Mientras, el líder de la oposición conservadora del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, reclamó ayer una "explicación solemne" ante el Parlamento del presidente del gobierno socialista, sobre "qué es lo que ha ocurrido y qué se piensa hacer para el futuro".
Batasuna: alto el fuego no está roto
El partido vasco Batasuna, brazo político de ETA, insistió ayer en que pese al atentado del sábado en el aeropuerto madrileño de Barajas, el alto el fuego no está roto, ya que la organización separatista vasca no emitió comunicado alguno en ese sentido.
Sin embargo, el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero, a través de su ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció el martes que el proceso de paz está "liquidado".
"No hay ninguna constancia expresa de que el alto al fuego esté roto", afirmó el dirigente de esa fuerza política, declarada ilegal por España, Pernando Barrena, en rueda de prensa en San Sebastián.
"Debe ser la propia ETA -añadió Barrena- la que interprete lo que ocurrió el pasado 30 en Madrid", donde, previo aviso telefónico, explotó un coche-bomba en el aparcamiento de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas.
Desde las primeras horas posteriores al atentado, Batasuna, por medio de su portavoz, Arnaldo Otegi, dijo que el proceso de paz "no está roto".
Otro representante de Batasuna, Joseba Alvarez, aseguró en Bilbao que "un atentado como el de Madrid no lo esperaba nadie" y expresó que "no da por perdido el proceso", al anunciar que "Batasuna hará todo lo que esté en sus manos para intentar recomponerlo".
Alvarez preguntó a Rodríguez Zapatero y al ministro Pérez Rubalcaba, "cuál es la receta que va a ofrecer el Partido Socialista (PSOE) ya que ellos dicen que no hay proceso, que está liquidado".
De las 40.000 toneladas de escombros que se estima provocó el coche-bomba, hasta ayer, habían sido retiradas 6.000 toneladas. ansa
Cruces
Mariano Rajoy - líder del PP
"Queremos que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, explique de manera solemne en el Parlamento qué es lo que ha ocurrido y, sobre todo, qué es lo que quiere hacer en el futuro. Luego de lo ocurrido, es claro que ETA debe perder toda esperanza de que va a recibir algún precio por dejar de matar. El gobierno ha dicho que quiere impulsar un pacto antiterrorista, me gustaría saber sobre qué bases".
Diego López Garrido - portavoz del PSOE
"Para los socialistas lo prioritario es que las fuerzas políticas pongan en común posiciones para que surja una nueva estrategia para hacer frente al terrorismo. Yo le pido (a Rajoy) memoria y coherencia, y que recuerde que nadie le exigió a (el anterior presidente del Gobierno, José María) Aznar, que compareciera en el Parlamento cuando ETA rompió la tregua de 1998, cuando él estaba en el poder".
La víctima
Carlos Alonso Palate, cuyo cadáver fue hallado ayer bajo los escombros de la Terminal 4 de Barajas, tenía pensado regresar a su país de origen, Ecuador, ni bien consiguiera suficiente dinero ahorrado. De su sueldo como trabajador en una fábrica de plásticos en Valencia, donde estaba radicado, más lo que lograba esporádicamente en la huerta de naranjas de su tío, también ahí radicado, enviaba mensualmente 300 dólares a su madre -invidente- y a sus familiares que le habían prestado dinero para que se radicara en España. Tenía 35 años, era el mayor de cuatro hermanos y había nacido en Ambato, una ciudad a dos horas de Quito.