Mañana vuelve el fútbol a las canchas, tras unos incidentes en los espectáculos deportivos que alertaron sobre el regreso de la violencia (si alguna vez fue desterrada).
Un juez de fútbol agredido, balazos en una ciudad del interior previo al clásico, butacas destrozadas en el Estadio luego de ese encuentro, hinchadas de basquetbol que dirimen sus frustraciones a golpes de puño, fueron algunos hechos de los últimos días.
Si las cosas no han llegado a mayores, es sólo por una cuestión de suerte, porque lo cierto es que se hace todo lo posible para que ello ocurra. Hace tiempo que la concurrencia a los espectáculos deportivos dejó de ser un programa familiar. Y pasará mucho antes que vuelva a serlo por más leyes que se voten. Se ha dejado crecer demasiado a los violentos.