Berlín - La canciller alemana, Angela Merkel, está "indignada" por las fotos que hoy publicó el diario "Bild" en las que se observa a soldados alemanes destacados en Afganistán posando con un cráneo humano.
En una de esas cinco imágenes, que datan del 2003, se observa incluso a un soldado con el pene al aire en un gesto de orinar encima de la calavera.
"La canciller está conmocionada por esas imágenes y ha pedido al ministro de Defensa (Franz-Josef Jung) una respuesta inequívoca y rápida a un comportamiento imperdonable que daña la reputación del Ejército alemán y de nuestro país", afirmó hoy el vice-portavoz del gobierno, Thomas Steg.
Las fotos del "Bild", cinco en total, muestran a un grupo de seis soldados en uniforme de camuflaje posando con una calavera, procedente, al parecer, de una fosa colectiva próxima a Kabul.
El Ministerio de Defensa supo de la existencia la víspera de su publicación, aseguró hoy Jung, y achacó a esa circunstancia la falta de resultados en la investigación que se ha abierto inmediatamente.
"Hemos pedido al diario Bild que nos facilite las fotos sin bandas en negro que oculten el rostro de los soldados", dijo.
Según el inspector general del Ejército, Wolfgang Schneiderhan, uno de los soldados que aparece en el grupo entró hoy en contacto con el Ministerio, lo que ha permitido identificar a dos sospechosos, ambos con rango de cabo.
Uno de ellos, en la reserva, prestó hoy declaración ante la Fiscalía Federal, que abrió sumario por un presunto delito de perturbación de la paz de los muertos, y el segundo, aún en activo y actualmente en Alemania, ante su jefe de compañía.
Jung aseguró que la investigación irá "hasta el final de los hechos" y que de la misma se extraerán todas las consecuencias debidas, incluidas las penales.
"En el Ejército Federal no hay lugar para comportamientos semejantes", subrayó Jung. La canciller Merkel se manifestó en términos similares durante el consejo de ministros, según Steg.
Pese a la indignación generalizada ante esas fotos y la sospecha que se cierne sobre la misión en Afganistán, Schneiderhan pidió "sensatez y moderación" al tratar el caso con el argumento de que "es un caso aislado".
Destacó que en Afganistán hay actualmente desplegados cerca de 3.000 soldados alemanes, cuya "labor y compromiso en ese país no puede ser cuestionada por el comportamiento de dos".
EFE