El gobierno se ha visto jaqueado por el paro convocado por los transportistas de carga, las gremiales agropecuarias y de taxis, contra el inminente aumento del gasoil con el supuesto fin de financiar una rebaja del boleto. Pese a las intensas gestiones de varios ministros, y a que a último momento ofrecieron importantes concesiones a las gremiales, la medida se mantiene en pie, y promete ser una de las demostraciones de crítica más fuertes contra la administración frenteamplista.
Es que más allá de los aspectos puntuales que motivan la medida, o de las concesiones que pueda hacer el gobierno, el pésimo manejo que éste ha hecho en torno al tema del combustible y el transporte, es una muestra más de la improvisación y la falta de estudio serio que ha habido en la mayoría de los temas trascendentes desde que asumió esta administración.
Las idas y venidas en torno al gasoil productivo, los permanentes cambios a la reforma tributaria, ni que hablar del "desaparecido" tema de la reforma de la salud. Todo da la impresión de que el gobierno no sabe bien qué quiere ni adónde va, y que se maneja más bien por arranques de sus principales dirigentes, los cuales después van cambiando a medida que se dan de frente con la realidad. Era de esperar que después de tantos años aguardando su oportunidad para gobernar, y de haber estado muy cerca de ello en varias oportunidades, los dirigentes frenteamplistas tuvieran una idea más precisa de lo que querían hacer con el país.
El fastidio de aquellos que deben hacer cálculos estratégicos a largo plazo para poder hacer viables sus actividades económicas y sus inversiones, ante estos permanentes cambios e improvisaciones, es más que comprensible. Pero lejos de ello, jerarcas como el ministro José Mujica se enojan, vuelven a alucinar con maquiavélicas conspiraciones y llegan al colmo de decir que "dirigentes están utilizando el gremialismo con fines políticos".
Que un jerarca de un partido que ha basado gran parte de su accionar histórico en los sindicatos, los cuales ha manipulado y controlado a placer por décadas, llegue a decir algo como esto, es prueba evidente del desconcierto y falta de rumbo que campean en el seno del gobierno.