Cuba de ayer a hoy

JUAN EDUARDO AZZINI

El 8 de enero de 1959 Castro entra en la Habana. Poco después viaja a EE.UU. y en abril viene a Montevideo. Se entrevista con el Dr. Echegoyen, Presidente del Consejo de Gobierno, (en unos breves minutos estuve con él). Dijo claramente que no era comunista y justificó el "paredón" "porque era para terminar con los esbirrros de un dictador, peor que los nazis". Se preocupó por nuestras inundaciones entonces y prometió su ayuda, expresando que aquí "Uds. viven muy bien y no necesitan revoluciones". Pero en diciembre de 1961 se declaró marxista leninista. Un año antes, en junio de 1960, mientras Uruguay negociaba en Washington con el FMI, se encontró con la delegación de Cuba que estudiaba con el organismo su situación.

Raúl Roa había declarado que las decisiones tomadas por su gobierno "cuentan con la aprobación del FMI", el que aprobó el programa de austeridad del Primer Ministro Fidel Castro. En agosto de 1961, Ernesto Guevara, en conversaciones durante la Conferencia de la Alianza para el Progreso, me manifestó su programa de industrialización, y su meta de 10 mill. de toneladas de azúcar. Nada de esto se logró; después el Che se fue (¿se fue?) a Bolivia, a morir; ya había muerto Cienfuegos y preso Huber Matos, como murieron en "el paredón" o fueron confinados en terribles condiciones, varios miles de cubanos. La verdadera revolución se fue perdiendo. Treinta años después, informes del ABN sobre Cuba, destacaban que la deuda externa superaba los 3 mil mill., y con la URSS., 9 mil mill. de dólares, que, en Moscú, estimaban en más de 50.000 millones.

Al comenzar el nuevo siglo, Cuba negocia con sus acreedores extranjeros una deuda de U$S 10.900 mill. Simultáneamente, los ingresos del turismo y de las remesas de cubanos en Miami, significaban más de U$S 2.000 mill. El gobierno ya había autorizado a sus ciudadanos a poseer legalmente dólares, pero entrega el producido de las remesas a un tipo especial, que incentivó un mercado negro de proporciones.

Operan en la isla cantidad de empresas europeas, Venezuela le suministra petróleo por debajo del costo, sus exportaciones se benefician con la suba del níquel, se construyen condominios lujosos con capitales franceses, el nuevo puerto recibe cruceros turísticos, la educación es gratuita, así como los útiles y alimentos, y los estudios terciarios gozan de alojamiento gratuito. La salud pública opera a muy buen nivel.

Pero hay otra cara. El gobierno mantiene los salarios entre 10 y 20 dólares y los cupones de racionamiento alcanzan para medio mes. Esto desemboca en robos, reventa de mercaderías, coimas. La clase media ya no existe. Las cárceles mantienen miles de presos de conciencia bajo condiciones terribles. No hay prensa libre. Las "brigadas de respuesta rápida" y los "comités de defensa de la revolución" controlan casa por casa. El P. Comunista Cubano "es la fuerza dirigente superior del Estado", según la Constitución y se afirma cada vez más en el poder. A pesar del carisma y el poder de Fidel Castro, su eventual enfermedad (desconocida, como en el caso de todos los dictadores), no causará una revolución interna.

Puede suceder una implosión del régimen, como en el caso de la URSS, por ambiciones y diferencias en los grupos de poder. Pero las circunstancias parecen indicar un lento camino post Castro. El pueblo cubano poco o nada podrá hacer para cambiar el régimen.

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El gobierno mantiene salarios entre 10 y 20 dólares. Los cupones de racionamiento dan para medio mes. La clase media ya no existe.

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