La mitad de los empresarios locales percibe que la corrupción y los fraudes son problemas importantes para los negocios, pese a que sólo una quinta parte del total dice haber sufrido algún tipo de estos fenómenos en su empresa. Por otra parte, el 77% de los consultados para una encuesta elaborada por KPMG tiene la sensación de que existe corrupción a nivel del sector público.
Los resultados de la tercera edición de una encuesta bianual que efectúa la consultora fueron presentados ayer por los contadores Miguel Larrimbe y Mario Amelotti, socios de KPMG.
Los datos del relevamiento parecen mostrar que la recuperación económica incide en el ánimo de los empresarios al momento de responder, dado que muestran una percepción de ambos fenómenos menor que en 2001/2002 y 2003/2004, ediciones anteriores de la encuesta.
Para el estudio fueron consultados ejecutivos de primer nivel de 484 empresas de un amplio espectro de actividades y tamaño. El 16% respondió el requerimiento, porcentaje en línea con los parámetros internacionales para este tipo de encuestas.
En la primera edición el 46% admitió que corrupción y fraude representaban problemas para los negocios, en la segunda las respuestas afirmativas saltaron a 65% y en la última retrocedieron al 54%.
Sin embargo, al comparar los grados de fraude y corrupción con otros países ninguno de los consultados dijo que en Uruguay sea más alto. El 78% opinó que es menor, en las dos ediciones anteriores de la encuesta las respuestas en este sentido llegaron a 73% y 55% respectivamente.
También se verificó una abrupta caída en los niveles de percepción de los hechos de corrupción y fraude hacia el futuro. Sólo el 8% de los consultados cree que se producirá alguno de esos fenómenos en el próximo año, mientras que las encuestas anteriores arrojaron resultados positivos de 50% y 34%.
Los empresarios dieron un 61% de respuestas afirmativas a la pregunta de si han introducido, o piensan hacerlo, cambios a sus sistemas de prevención del fraude y la corrupción, mientras que en las dos primeras ediciones llegaban a 39% en ambos casos.
EL ESTADO. Llama la atención la alta percepción de los empresarios respecto de supuestos actos de corrupción en la administración pública, pese a que la misma se reduce respecto de mediciones anteriores. El 77% de los consultados cree que hay corrupción en el Estado mientras que en las ediciones previas las respuestas afirmativas fueron el 85% y el 86% respectivamente.
Asimismo, el 34% de los consultados reconoció haber tenido alguna experiencia en la cual los empleados públicos, cuyas decisiones afectan su actividad, se encontraban en alguna situación de conflicto de intereses.
En una de las gráficas adjuntas se identifican las áreas donde los empresarios perciben que se producen actos de corrupción.
Para los empresarios el control de las situaciones de conflicto de intereses; la transparencia en los procedimientos administrativos; declaraciones juradas de funcionarios públicos y su control; mejorar el control al financiamiento de los partidos políticos; mejorar la función de empleados públicos, jueces y legisladores; y la utilización de audiencias públicas son acciones o políticas que bajarían los niveles de corrupción en la administración pública.
Según el Indice de Percepción de la Corrupción que elabora Transparencia Internacional, Uruguay es el segundo país menos corrupto en Latinoamérica.
La cifra
70 - son los países en los que la corrupción y el fraude alcanzan niveles "alarmantes", según Transparencia Internacional