Washington - El transbordador Atlantis concluyó hoy con su primer paseo espacial cerca de la Estación Espacial Internacional (ISS), una misión en la que uno de los astronautas tuvo un problema que podría representar un riesgo futuro.
Un perno se le escapó al astronauta Joe Tanner y este terminó en el espacio, lo que puede causar un riesgo para la seguridad de la base espacial.
Tanner y su colega Heidemarie Stefanyshyn-Piper estaban trabajando en la instalación de una nueva pieza de 17 toneladas llevada por el transbordador al espacio, cuando un tornillo y una arandela terminaron fuera de control.
El perno pasó sobre la cabeza de Pipper y desapareció.
El temor de los astronautas es que pueda terminar entre los cables y las conexiones de la estructura metálica que es adosada en estos días a la ISS.
"No es lindo lo que sucedió, esperemos que no termine en alguna parte del mecanismo", dijo Tanner, que no logró encontrar la pieza.
La NASA evaluará ahora si puede tratarse de un peligro.
Sin embargo, lo sucedido hoy no es nuevo, ya que en la historia de los paseos espaciales muchos pedazos de piezas fueron perdidos.
En julio pasado, durante el paseo de los astronautas del Discovery, se perdió una espátula.
Pese a este incidente, el paseo fue todo un éxito, por la rapidez con la que se llevaron a cabo las tareas asignadas a los dos astronautas, que aprovecharon para dedicarse también a alguna actividad que estaba prevista para el jueves próximo.
Piper, en su primera misión, es la sexta mujer astronauta estadounidense que participa de un paseo (sobre un total de 159), mientras los cosmonautas rusos sólo llevaron una sola vez a una mujer en todas sus incursiones espaciales.
ANSA