NUEVA YORK
Andre Agassi tenía lágrimas en los ojos, pero Martina Navratilova se despidió con una sonrisa tras su último triunfo, en el Abierto de Tenis de Estados Unidos.
A una semana del adiós del veterano campeón de 36 años, el deporte blanco pierde un nuevo mito en la mejor tenista de la historia.
La estadounidense de casi 50 años retrasó el día de su despedida durante mucho tiempo. Ahora termina una gloriosa carrera y el adiós se ve endulzado con el postre del título.
Junto al estadounidense Mike Bryan, Navratilova, ganó la final de dobles mixto. Fue su título 59 de Grand Slam.
Esa final se disputó en el estadio Arthur Ashe, justo después de que la rusa Maria Sharapova derrotó a la belga Justine Henin para coronarse en los individuales para mujeres.
Muchos espectadores permanecieron en la tribuna, después de las 23.00, para ver el último partido de una de las mayores leyendas del tenis. Navratilova hizo que el desvelo mereciera la pena.
"Es bueno irse con un triunfo", dijo. "Sabía que jugaría bien esta noche... Si uno juega durante el tiempo suficiente, le ocurren cosas buenas. Yo sé algo de eso", dijo Navratilova a los espectadores que colmaban las gradas.
Martina Navratilova (Revnice, actual República Checa, 1956) se nacionalizó estadounidense en 1975. Consiguió su primer torneo de Wimbledon en 1978, y posteriormente ganaría nuevamente en 1979, luego seis veces seguidas (1982-1987), y de nuevo en 1990. Obtuvo en dos ocasiones el trofeo de Roland Garros (1982 y 1984) y cuatro veces el US Open (1983, 1984, 1986 y 1987).
En el Abierto de Australia se alzó con la victoria en tres ocasiones (1981, 1983 y 1985), y logró una impresionante racha de victorias en el Masters (1980, 1981, 1982, 1984, 1985 y ambas ediciones celebradas en 1986). Su excepcional carrera llevó a Estados Unidos a conquistar la Copa Federación en 1981, 1982, 1986, 1989 y 1990.
En 1992 perdió contra Jimmy Connors en un encuentro denominado popularmente el "desafío de los sexos".
Cuando contaba en su palmarés con el récord de victorias del Grand Slam femenino, con dieciocho y un total de 167 títulos a lo largo de su carrera, se retiró de las canchas en 1994, tras ser derrotada por la española Conchita Martínez en la final de Wimbledon de ese mismo año.
Regresó como doblista en el 2000, a los 43 años, e insistió antes del US Open 2006 que éste sería el último torneo antes del retiro definitivo.
Una niñez marcada por tragedia familiar
Martina Navratilova nació el 18 de octubre de 1956 en Revnice, suburbio de Praga, Checoslovaquia, y fue criada en el suburbio por su madre y padrastro. Su padre biológico se había suicidado cuando ella era muy pequeña.
Escribió su autobiografía titulada "Martina", y entre otras cosas escribe sobre su niñez, expresando: "no tengo idea de cómo me afectó el abandono de mi verdadero padre, los secretos y el suicidio, o a mis sentimientos por ser una inadaptada, una pequeña marimacho delgadita con el cabello corto".
Los padres de Navratilova eran administradores de tenis para el gobierno comunista checoslovaco y su abuela había estado en el equipo nacional de tenis checo, por lo que se explica que Martina, aunque de niña practicaba muchos deportes, entre ellos esquí, hockey y fútbol soccer, se decidió por dedicarse al tenis, al que desde muy chica jugaba con una raqueta recortada peloteando contra un muro.
Tenía 8 años cuando participó en su primer torneo, al que llegó a semifinales. A los 14 años ganó el Primer Torneo Nacional, y a los 16 años de edad fue la primera clasificada de su país: Checoslovaquia.
Su participación en numerosísimos torneos le permitió visitar muchos países, pero fue en ocasión de realizarse el Abierto de los Estados Unidos en 1975, a los casi 19 años de edad cuando desertó de su país. En ese año se convirtió en profesional.