Cúmulo de irregularidades de avícolas

La Dirección General Impositiva (DGI) detectó en la industria avícola la utilización de facturas falsas, evasión en el pago de impuestos y la presencia de prestamistas que a intereses de usura están agobiando a los pequeños productores del sector, aseguró ayer el director del organismo recaudador, Eduardo Zaidensztat, luego de inaugurar el stand del organismo en la Expo Prado.

Precisó que se trabaja las 24 horas del día en tres turnos todos los días dentro de las empresas y consideró que el aumento que experimentó la carne de pollo al público en las últimas semanas es consecuencia de este operativo.

Zaidensztat dijo que se encontraron problemas serios de no pago de todos los impuestos y la utilización de facturas falsas, por lo que toda la documentación está siendo analizada.

A su vez, dijo que se realizó un trabajo con la Dirección de Inteligencia para investigar la forma de actuar de prestamistas que operan en el sector, sobre lo cual ya están trabajando la Justicia.

A juicio de Zaidensztat, hay tres negocios que se reúnen en el sector avícola. Uno es el natural del sector que es la venta de productos, otro es venderle a las empresas con facturas donde aparece el precio más IVA, las empresas que compran descuentan ese IVA, pero el que lo factura en los frigoríficos no lo paga, por lo que se está vendiendo es el IVA de esas facturas. El tercer negocio, a juicio de Zaidensztat, son los prestamistas que están detrás de la actividad del sector.

"Más que prestamistas, corrijo la palabra, conscientemente digo usureros, porque las tasas que le cobran a los pequeños productores del sector avícola los deja con poco oxígeno", aseguró el jerarca. Por otra parte, como toda actividad que conjuga capital y trabajo tiene que estar inscripta, para la DGI, desde el punto de vista tributario, es una defraudación.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar