Regresó Magga y declara hoy; "vine porque soy inocente", dijo

| Comparece a las 15 horas. Su defensora dijo que dosis de morfina que dio Magga son permitidas dentro y fuera del país

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Uno actúa en un momento y en una circunstancia. Yo estoy convencido de que en su momento y en esas circunstancias actué de forma correcta. De lo contrario, no hubiera venido". Con esas palabras, el médico Diego Magga defendió ayer su accionar, tras llegar a Colonia proveniente de Buenos Aires a las 12 y 15 del mediodía.

El profesional dijo además que "nunca" se fugó. "Cuando me fui del país no había ninguna instancia judicial en marcha. En ningún momento estuve escondido, como lo avala mi pasaporte y el sellado correspondiente que tiene. Vine a afrontar esta instancia porque soy inocente".

Magga está emplazado y comparecerá hoy a las 15 horas ante la jueza Patricia Borges, quien subroga a la magistrada Adriana De los Santos.

La Justicia investiga una denuncia del Ministerio de Salud Pública (MSP) y otra del fiscal Ariel Cancela. Ambas se produjeron luego de que el Tribunal de Etica de la Federación Médica del Interior (FEMI) decidiera expulsar a Magga: concluyó que el médico le suministró morfina a pacientes "deliberadamente" con el "propósito de causar la muerte".

La abogada de Magga, Hebe Martínez Burlé, dijo ayer en Libertad que "las dosis de morfina que ordenó Magga son perfectamente permitidas y están dentro de las dosis que se suministran normalmente". Señaló que en Europa se ha llegado a dar "hasta 300 dosis diarias".

"Las dosis no se dan todas juntas, sino gradualmente y en el caso que nos ocupa, en ningún caso exceden las que legalmente se aplican en el país", consideró.

Añadió que hay cientos de médicos dispuestos a testificar a favor de Magga.

El fallo de FEMI señaló que tres de los cuatro pacientes a los que Magga les suministró morfina y fallecieron, no eran terminales. Ayer, Magga fue consultado sobre si eran terminales y contestó: "Totalmente, de lo contrario nunca hubiera actuado así".

Fuentes de Salud Pública dijeron a El País que Magga fue separado del cargo, luego que se le iniciara un sumario.

Por lo tanto, afirmaron, por el momento no puede trabajar en el Hospital de Libertad, donde era médico suplente.

Magga comparecerá mañana ante la Justicia Militar en su condición de médico del Instituto Militar de las Armas y Especialidades (IMAE). La dirección del IMAE pasó sus antecedentes a la Justicia Militar en base al artículo 49 del Código Penal Militar, dijeron a El País fuentes castrenses.

Ese artículo establece que comete deserción simple "el oficial que hallándose con licencia, no asuma el servicio, dentro de los 15 días de vencido el término de aquella".

"Tranquilo". Un discreto procedimiento de funcionarios de Prefectura se montó ayer al mediodía en la terminal portuaria de Colonia. En principio, uno de los móviles quedó dispuesto para que Magga saliera por una puerta lateral.

Varios familiares se sorprendieron al verlo aparecer fuera del recinto, acompañado de su esposa, sus tres hijos de 3, 7 y 9 años y su abogada, Hebe Martínez Burlé.

Con aire distendido y sereno, Magga respondió a las preguntas de los periodistas. Dijo "estar muy contento" de retornar a Uruguay y sostuvo que tuvo siempre "una actitud positiva" hacia los enfermos y "especialmente" hacia los "pacientes añosos".

Magga aseguró "estar muy tranquilo" ya que está convencido de que actuó correctamente y que podrá demostrarlo en la Justicia. "Me han acusado de hechos que no son ciertos", afirmó, y añadió que confía en la Justicia.

El médico dijo que volvió a Uruguay por propia voluntad y que junto a su familia sufrieron "mucho" por la situación.

"Yo entendí que debía protegerlos. Tenía ofrecimientos de trabajo desde el exterior y fui a responder a ello".

Tras las declaraciones, Magga viajó en un auto particular hacia la sede de Prefectura, donde constituyó domicilio en Libertad.

Hasta allí llegó sobre las 16 horas, junto a su familia y la abogada. Unas 120 personas lo esperaban en la puerta de su domicilio y varios de ellos portaban carteles. "No te sientas solo que te necesitamos" y "Fuerza Diego", estamos contigo, eran algunas de las inscripciones.

A su llegada, el médico sostuvo: "Si no me considerara inocente y no fuera inocente y no estuviera tranquilo y no hubiera actuado de buena fe y de forma correcta, no hubiera regresado al país".

Magga no quiso ahondar en los distintos casos analizados por la Justicia. El médico dijo que volvía a ejercer a su pueblo, pese a los ofrecimientos de trabajo del exterior.

Sostuvo además que hay "distintas gremiales" que no se manifestaron hasta ahora y "que lo van a empezar a hacer".

Magga cuestionó el manejo público de su caso y dijo que provocó "un daño irremediable" en su familia.

"Obviamente nada es igual de ahora en adelante", afirmó.

"se excedio". Martínez Burlé consideró que FEMI "se excedió". "Más que un informe de una Comisión de Ética, lo suyo fue una sentencia judicial. En el informe se habla de intencionalidad y en este país sólo la prueba el Poder Judicial", afirmó en Libertad.

La defensora sostuvo que "las historias clínicas no estaban con todos los elementos que debían estar" y dijo que eso "puede ser una falta administrativa de Magga, como la es de todos o la gran mayoría de los médicos del país, por su multiempleo, que hacen que las historias sean muy escuetas".

Para Martínez Burlé se realizó un "linchamiento público" de su defendido, que incluyó denuncias infundadas como necrofilia y alcoholismo. Sostuvo que hay muchos elementos para demostrar su inocencia.

Martínez Burlé afirmó que "bajo ningún concepto se lo puede haber acusado de asesino a un médico que ha trabajado por la gente mayor", como lo hizo Magga.

"Este hombre es absolutamente inocente. El daño que le causaron a él y a su familia es irreparable", expresó.

Según Martínez Burlé a raíz del caso Magga se ha creado una psicosis entre médicos, quienes están temerosos de atender a sus pacientes.

"En realidad, lo que se hizo, es lo que se debe hacer y aplicándose las dosis correspondientes como se debe hacer y lo marcan los protocolos internacionales", afirmó.

Dijo además que el médico "volvió a su pueblo, a trabajar en el Hospital de Libertad". Afirmó que Magga hizo varios trabajos a nivel local para mejorar las condiciones de salud de los enfermos, incluidos los de tercera edad.

"Eso indica un perfil, una manera de ser, un tipo de persona que nada condice con el asesino, como se lo tildó", consideró.

Opinó además que "hubo persecución" en su contra "sin lugar a dudas" y que lo que pudo haber cometido su cliente se limita a "errores administrativos". (Producción: José Luis Alvarez, Pedro Clavijo, María Eugenia Lima y Déborah Friedmann)

Harán marcha para que renuncie Zerbino

La disconformidad con la directora del Hospital de Libertad, Marta Zerbino, continúa. El rechazo procede de varios funcionarios y de vecinos.

En agosto la titular del centro auxiliar de Libertad, quien denunció a Diego Magga ante el Ministerio de Salud Pública por irregularidades, reconoció que hay funcionarios descontentos con su gestión. Luego se produjo la renuncia del pediatra José María Parodi y del gastroenterólogo Juan Atilio. Mediante una nota Parodi dijo que "no están dadas las condiciones para trabajar con normalidad".

Un grupo de vecinos organiza para el 23 de setiembre una movilización. Pedirán que la doctora Zerbino deje su cargo. Gloria Rossi, integrante del grupo organizador, anunció que ayer se realizó la primera reunión para armar la manifestación. La razón es que el hospital "está funcionando mal porque las enfermeras y los médicos se quieren ir", explicó.

La nurse del Hospital de Libertad, Ana Arada, reconoció que muchas veces pensó en renunciar o pedir el traslado del centro de Libertad. "Tengo claro que me tengo que ir, no sólo por lo que es la dirección sino porque mi vida se está focalizando en Montevideo. Hoy no me voy porque el pase no es fácil y creo que tengo que estar con mis compañeros hasta que la situación se resuelva", afirmó. El País intentó ubicar a Zerbino ayer para conocer la situación pero no la encontró.

El director del Sistema de Atención Integral del Interior de Salud Pública, Baltasar Aguilar, reconoció que el servicio puede no ser del todo normal luego de la renuncia de dos médicos e informó que enviará dos sustitutos este mes.

Por cuatro muertes

La Justicia investiga cuatro casos analizados por el Tribunal de Etica de la Federación Médica del Interior (FEMI) y denunciados por Salud Pública. El dictamen de la Federación, basado en historias clínicas, estableció que el doctor Diego Magga "suministró medicación (morfina), con el propósito de causar la muerte" de los pacientes Adela Ríos, Ramona Matto, José Ilarra, y Héctor Tejera. "Los tres primeros eran enfermos no terminales e incluso, en algún caso, cursando patologías reversibles", explica el dictamen de la Federación.

Defensa

Dice que hubo un "linchamiento público". Cientos de médicos testificarán a favor de Magga

Cronologia

MARZO 2005. Diez días después de que Marta Zerbino asumió la dirección del Hospital de Libertad separó al doctor Diego Magga de su puesto, porque consideró que cometía irregularidades como visitas a pacientes internados después de las 21 horas y dar altas durante la noche. Magga se sintió ofendido por la destitución. Denunció a Zerbino ante la Gremial Médica de San José y el Tribunal de Etica de la Federación Médica del Interior (FEMI). En el marco de esa investigación la Gremial citó a Zerbino, quien denunció que Magga había suministrado dosis letales de morfina a nueve enfermos no terminales.

29 DE JUNIO 2005. La Gremial presenta una nota a FEMI.

AGOSTO 2005. El Ministerio de Salud Pública (MSP) decidió que Zerbino había actuado incorrectamente al separar a Magga preventivamente de su cargo, porque aún no había resultados de la investigación iniciada. Por eso Magga podía seguir atendiendo. Ese mismo mes Zerbino denunció a Magga ante el MSP. Desde la denuncia, Salud Pública hizo una investigación administrativa que culminó con un sumario. Allí se resolvió que Magga "deberá ser separado del cargo".

14 DE JULIO 2006. El Tribunal de Etica de la FEMI decidió expulsar a Magga de la institución. En su dictamen decidió elevar los antecedentes al MSP, por considerar que había transcurrido un "extenso lapso" desde que ese Ministerio tomara conocimiento del tema.

AGOSTO 2006. En la primera semana de agosto, al recibir el fallo de FEMI, el MSP realizó una denuncia penal. De todos modos la Justicia ya estaba investigando a pedido del fiscal Ariel Cancela que actuó de oficio.

9 DE AGOSTO 2006. Empezaron las actuaciones judiciales en el juzgado de San José con la declaración de la directora Zerbino. También pasaron por el Juzgado autoridades de Asse, FEMI y personal del hospital de Libertad.

19 DE AGOSTO 2006. Unos 2.000 vecinos realizaron una marcha en apoyo al médico.

21 DE AGOSTO 2006. La abogada defensora de Magga, Hebe Martínez Burlé, anunció que su defendido declarará ante la Justicia en setiembre.

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