G.Z.
Son fragmentos de una película que nunca llegó a existir, interferida por los sacudones políticos uruguayos de fines de los sesenta y tempranos setenta. Esta noche a las 19.30 horas, en Sala Dos de Cinemateca Uruguaya, varios sobrevivientes de la aventura presentarán los dieciocho minutos recuperados de ¡Ay Uruguay!, que debió ser un film en tres episodios independientes unidos por una "historia nexo", a través de los cuales se pretendía trazar un cuadro de la situación política y humana de la época.
Iniciado en 1971 y continuado en el 72, ¡Ay Uruguay! fue un emprendimiento colectivo que involucró a tres instituciones (Cine Club, Cine Universitario, Cinemateca). La idea que recorría todos los episodios era la espera de un cambio, o el cambio en marcha: estaban el caso de la mujer de clase alta que sufría un shock, los parroquianos de un club de bochas que bajaban el cartel de propaganda electoral de un partido y lo reemplazaban por otro, la familia de clase media que de pronto descubría que el hijo adhería al movimiento tupamaro.
Dos de los episodios (Dinorah de Miguel Castro, Bochas de José Bouzas) fueron completados, con montaje y sonido definitivos, pero Juan Carlos Rodríguez Castro debió suspender el rodaje en exteriores del tercer episodio. El episodio de nexo, que no llegó a guionarse, presentaba la realidad cotidiana de una ciudad, Montevideo, en tiempos de guerrilla urbana y medidas prontas de seguridad, contextualizando las tres historias.
TROPIEZOS. Los materiales (negativos, mezcla de sonido, copia positiva, originales de sonido en magnético perforado) fueron guardados en un mueble en la sede de Cine Universitario, y hasta allí llegaron en un allanamiento planificado por las fuerzas conjuntas en 1976. Además del secuestro y destrucción del film practicada por el Departamento 2 de Información e Inteligencia, uno de los autores, el Ing. Miguel Castro Grinberg fue deportado a Chile, país donde había nacido aunque vivió todo el tiempo en Uruguay. En Santiago fue bajado del avión por el Embajador de Italia y bajo protección diplomática terminó exiliado en Roma.
Así el film desapareció, aunque sobrevivieron dieciocho minutos de copiones que no fueron incautados. Eso es lo que se verá hoy. Del equipo de producción han fallecido Miguel Castro, Walther Dassori, José Bouzas, Homero Capozzoli, Alfredo de la Peña. Esta noche estarán Juan Carlos Rodríguez Castro (director del tercer episodio inconcluso), los delegados por las entidades coproductoras Cine Club, Cine Universitario y Cinemateca Urugua-ya (José Pedro Scopelli, Manuel Martínez Carril); integrantes de la producción como Omar de los Santos, Oribe Irigoyen que fue ayudante dirección, y uno de los directores del proyecto, Luis Elbert, quien debía encargarse con Martínez Carril de los nexos a rodar entre cada parte del film. También estarán Carlos Maggi, que trabajó en los guiones, y Betty, la viuda de Miguel Castro. Un inesperado reencuentro.