El director británico Ken Loach acaba de presentar en Madrid El viento que agita la cebada, a seis semanas del comienzo de rodaje de su próxima película. El militante director revalidó el rol de conciencia política y social del cine británico con esta reciente película premiada en Cannes. En ella retrata las luchas independentistas de Irlanda en 1920, un suceso histórico que, según el director, "no ha cicatrizado bien".
Loach reconoció que saboreó con especial placer su victoria en Cannes, dado que con esta película desveló "los dos grandes secretos del Imperio británico: siempre se aplicó la violencia, la explotación y la opresión, y fue su política colonial la principal causante de la problemática irlandesa". El filme ha desatado una fuerte polémica en la derecha conservadora británica, que "ha llegado a compararla con El triunfo de la voluntad de Leni Riefenstahl", y que siempre ha descrito al "Imperio británico como una institución caritativa, y el problema de Irlanda, como una consecuencia de su escisión interna", algo que Lo- ach rebate con su lenguaje comprometido, contundente y didáctico.
La película introduce al espectador en las proximidades de la ciudad irlandesa de Cork, donde un grupo de campesinos se une para formar un ejército de guerrilleros opositores al régimen británico que, con su ejército, el Black and Tans (Negros y Caquis), reprime las manifestaciones lingüísticas y culturales locales.