Ninguno de los tres centros que tienen convenio con el Instituto de la Niñez y la Adolescencia (INAU) para atender a adictos a la pasta base admite a niños de entre ocho y doce años. A su vez, los que aceptan mayores de 15 años tienen solamente dos o tres camas disponibles para el organismo. Los mecanismos para ingresar requieren de entrevistas y documentación que hacen que niños y adolescentes en situación de calle se fuguen antes de entrar.
Así lo explicó a El País la jueza Adriana Arturo, una de los cuatro magistrados a cargo de las sedes de Familia Especializada.
A esos juzgados llega cada día una decena de adictos a la pasta base de entre ocho y 17 años, pero también mayores vinculados a casos de violencia doméstica. Sin embargo, el secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND), Milton Romani, salió al cruce de la posición del Poder Judicial.
Romani dijo enfáticamente que "no comparte" la posición del Poder Judicial "de querer encerrar a todo el mundo. Me niego terminantemente a que los centros de internación se conviertan en depósitos de desamparados", subrayó el funcionario.
"BATALLA CULTURAL". Arturo afirmó que los jueces toman decisiones para que los adictos hagan tratamiento, pero las medidas no se cumplen, en coincidencia con lo que afirmó su colega Ana Muñecas en cuanto a que no encuentran respuesta de Salud Pública. Se dispone tratamiento ambulatorio y el chico no lo cumple (El País, 13/8/2006). Arturo explicó que deriva un niño adicto al Centro de Estado y Derivación del INAU, allí lo llevan a un hogar abierto por la mañana y esa misma noche están delinquiendo nuevamente. "Estamos atados de pies y manos", expresó.
Romani respondió a las juezas que el "encerramiento" para el consumo de drogas "no es la solución" y que científicamente está demostrado que de esa manera no se obtienen buenos resultados.
El secretario general de la JND aseguró que "la batalla cultural más grande" que dará el organismo es desterrar la "ecuación" de tratar al adicto a la pasta base encerrándolo. "No es en lo que estamos ni en lo que estaremos", aseguró.
El funcionario afirmó que lo que hoy se utiliza mundialmente es el tratamiento ambulatorio junto a una red social de contención. Frente a la consulta de cómo aplicar esa teoría en el caso de los menores en situación de calle, dijo que "requieren otro tipo de amparo" y "la contención del hogar sustituto".
No obstante, adelantó que para los menores de 13 años la JND está trabajando en un programa con el Pereira Rossell para proporcionarles asistencia.
La jueza Arturo señaló que es importante que en las policlínicas barriales haya médicos preparados en tratar las adicciones, porque muchas veces los derivan hacia allí y no hay especialistas.
ATENCION. La jueza explicó que algunas veces reciben en la sede judicial a personas bajo los efectos de la pasta base. En ese caso los psiquiatras del equipo multidisciplinario hacen una pericia y si están en grave estado, son derivados al Pereira Rossell o al Vilardebó sin son mayores. De todos modos, dijo que allí sólo se encargan de desintoxicarlos y en 48 horas están nuevamente en la calle.
Actualmente los mayores de 15 años son derivados al Portal Amarillo, API o Manantiales. Arturo explicó que en los tres centros el número de camas destinado para INAU es limitado.
Agregó que en el Portal Amarillo están dando fecha para el 29 de setiembre.
"API no atiende solamente casos de drogadicción, por lo que los cupos también son limitados", dijo y apuntó que en Manantiales exigen análisis clínicos previos que llevan cerca de un mes y cuando terminan, los adolescentes no se presentan.
La directora del Portal Amarillo, Susana Grinbaumd, explicó que el centro tiene 20 camas, pero que en estos momentos hay 13 adictos internados y cuentan con una lista de espera de pacientes que ya fueron entrevistados. Afirmó que si fuera necesario entrevistar a alguien antes del 29 de setiembre, se adelanta la consulta. "Los usuarios pueden venir todos los días, en el momento que lo necesiten", dijo a El Espectador.
Grinbaumd agregó que actualmente se atiende a entre 50 y 60 personas por semana y se prioriza el tratamiento ambulatorio sobre la internación.
Juventud socialista plantea legalización de marihuana
La Juventud Socialista llamó a generar un nuevo marco normativo que incluya la legalización de la marihuana con el fin de "combatir las prácticas empresariales de puntos de ventas clandestinos e inmorales" que utilizan a la droga "como variable de ajuste para fomentar el consumo de la pasta base".
En un comunicado que ayer difundió la dirección general del área juvenil del partido, se afirma que debido a "las dimensiones que han adquirido las drogas ilegales", se decidió iniciar una discusión "para generar un tratamiento diferencial de la marihuana que la aparte de las drogas ilegales".
La Juventud Socialista funda su propuesta en el "histórico compromiso" del partido "con la libertad positiva", y dotar al Estado "de mecanismos de control de oferta y calidad sobre una sustancia ampliamente difundida en la sociedad que no difiere esencialmente de otras drogas legales, como ser el alcohol".
Además condenaron la situación y consecuencias generadas por la pasta base de cocaína, dieron su apoyo a la Junta Nacional de Drogas, y a las políticas de reducción de daños.