Son los sectores más representativos de la coalición de gobierno. Partido Socialista, Vertiente Artiguista, Fidel, Nuevo Espacio. Movimiento de Participación Popular y Partido Comunista, expresaron primero y ratificaron después, su decisión de introducir cambios en la reforma tributaria preparada por el ministro Danilo Astori.
Sólo dos grupos de la izquierda gobernante apoyan el proyecto del equipo económico: Asamblea Uruguay (responde a Astori) y Alianza Progresista.
A primera vista, de este planteo fluye la sensación de que la temida reforma tributaria sería frenada por lo menos en sus aspectos más escalofriantes. Las agrupaciones mencionadas, sumadas a los sectores de la oposición, tendrían en el Parlamento los votos necesarios para aventar miedos sobre el impacto negativo que esa reforma tendría en aspectos nada desdeñables como por ejemplo la clase media y los jubilados, quienes si ella se implementa, pasarían a tributar acrecidamente.
¿Pero es realmente así, tal como lo sugiere una primera impresión?
Hay que tener en cuenta que el proyecto de Astori viajó al Parlamento con la firma de todos los Secretarios de Estado del actual gobierno. Firmas de gente de los sectores que ahora dicen que quieren cambiar la iniciativa. Esto se lo recordó al Parlamento el propio presidente Váz-quez. Sin embargo, con ambigüedad, también Vázquez expresó que la definición está ahora en el ámbito del Legislativo.
Los legisladores de los grupos circunstancialmente disidentes tienen una contrapropuesta, donde se elevan los mínimos imponibles para la aplicación del tan mentado impuesto a la renta y se amplían las deducciones por gastos de salud. Hay quienes se han disgustado porque esto se hizo público. Ello probablemente se deba a que habrá tironeos poco elegantes. Es dable pen- sar que se tratará de que el equipo económico ceda en algo y que los legisladores también, en cuanto a su contrapropuesta.
Como se ve, es muy pronto para vaticinar un desenlace. Aun así, resulta innegable que las cartas están sobre la mesa. Sin perjuicio de notar asimismo que el resultado final de todo el planteo puede muy bien estarse jugando por debajo de esa misma mesa.