PAYSANDU | SANDRA KANOVICH
Tras 45 días, a las 21.45 horas del lunes, la Asamblea Ambiental Ciudadana de Gualeguaychú definió levantar el corte de la ruta 136, que conduce al puente internacional, General San Martín. Una hora antes y después de un cuarto intermedio de tres días, por unanimidad, unas 5.000 personas —según estimaciones oficiales— habían votado que esa debía ser la noche decisiva.
Finalmente a las 22.05, una tercera votación estableció que la desmovilización comenzaría ayer, mientras una delegación de seis personas debía entregar dos misivas al presidente Néstor Kirchner y al gobernador entrerriano Jorge Busti, respectivamente. Todo ello quedó relativizado por la decisión de anoche de Colón de mantener el bloqueo por tiempo indefinido.
Más allá del resultado largamente esperado por los gobiernos de ambas orillas, la asamblea del lunes parece haber dejado al descubierto las diferencias internas que en parte, dilataron el corte de los puentes y quizá sustenten el conflicto por la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos.
INTERNA. La confusión, el descontento y la disconformidad de muchos por la forma en que fue coordinada la asamblea de Gualeguaychú y especialmente la última votación, se tradujo en discusiones primero y cristalizó después en una división que quedó simbolizada en la decisión, casi reactiva, de la Asamblea Ambiental de Colón, de continuar con el corte de la ruta 135, de acceso al puente General Artigas por tiempo indeterminado (ver nota aparte).
Seguramente, la división era esperada y algunos mensajes previos intentaron, sin éxito, prevenirla. Que debían estar todos unidos y demostrarlo a los medios de difusión, que desde horas antes anunciaban que existían diferencias y se esperaban intensas discusiones, fueron casi las primeras palabras del coordinador de la asamblea, Osvaldo Moussou.
"El pueblo unido jamás será vencido", fue la respuesta a coro de quienes ocupaban la llamada "cuna de la resistencia", formada por la banquina de la ruta, en la cabecera del puente que cruza el Arroyo Verde, a unos diez kilómetros del cruce internacional.
Invariablemente, las fundamentaciones a las propuestas presentadas, incluían la advertencia de que la votación no debía transformarse en un partido de fútbol y que más allá de la que fuera elegida, lo importante era mantenerse juntos en una lucha, que para los ambientalistas, recién ha dado sus primeros pasos.
Pero la euforia de los cánticos en contra de las industrias, de los gobiernos y la ola que como en el estadio inauguró la velada, quedó atrás después de la votación. Los "perdedores" rápidamente parecieron olvidar la imagen del pueblo unido para no ser vencido. Las cámaras y micrófonos sirvieron entonces para la catarata de críticas que cayeron sobre la coordinación y contaban a quien quisiera escucharlos el "manejo" que según ellos había logrado el "aparato" de gobierno.
"Querían que nos bajáramos de la ruta y lo lograron, trajeron gente en camiones y en combis a votar, ahora sí empiezo a creer que había gente pagada"; "Vamos a ver mañana si están acá para aguantar al costado de la ruta"; "Es una traición, se entregaron a cambio de nada, votaron los niños", fueron las frases más escuchadas una vez que culminó la asamblea y que eran dichas a quien quisiera escucharlas. Quienes intentaban calmar los ánimos insistían en que todo era "un papelón" y que era perjudicial para la causa ofrecer esa imagen a los medios nacionales y extranjeros presentes.
Lo cierto es que el tiempo hizo lo suyo y poco a poco la calma regresó al emblemático sitio, que se quedó con la confusión y las dudas.
DEFINICION. Una hora insumió la lectura y fundamentación de seis propuestas, después agrupadas en las dos opciones que debió votar la asamblea. Que el levantamiento del corte sea en forma simultánea a la paralización de la construcción de las plantas en Fray Bentos y que se concrete 16 horas después a la asamblea era la principal diferencia entre una y otra.
La segunda obtuvo una mayoría que a juicio de la coordinación fue de 80 a 20, aunque quienes pujaban por la primera intentaron impugnar el fallo, alegando que la votación fue demasiado equilibrada como para establecer "a ojo" la diferencia.
Según explicó uno de sus precursores, Omar Lonardi, la propuesta ganadora surgió a partir del encuentro de los presidentes Vázquez y Kirchner el 11 de marzo, en Chile. Junto al levantamiento del corte, los asambleístas exhortaron a que se paralicen las obras en Fray Bentos y a que se impida el paso de suministros para las mismas por territorio argentino. También solicitaron que la negociación entre los países se realizara bajo el estricto cumplimiento del tratado del Río Uruguay y a la luz de las normas que rigen el Derecho Ambiental y el Derecho Internacional.
La carta que los ambientalistas esperaban entregar ayer al primer mandatario argentino (serán recibidos por el jefe de gabinete, Alberto Fernández) solicita que el gobierno de la vecina orilla realice las gestiones para que las celulósicas sean relocalizadas y que se encauce el estudio ambiental independiente, vinculante y acumulativo. También solicitan a Kirchner formar parte de las negociaciones y crear una comisión que fiscalice la real paralización de las obras y el no acopio de materiales. En el caso que fracase, los ambientalistas piden a su presidente "que se ponga al frente de esta causa nacional" y concrete la presentación en la Corte Internacional de La Haya.
La misiva a Busti incluye además, el compromiso del gobierno provincial de proteger la ruta 136 y las garantías de que Policía y Gendarmería apoyen el corte de los tres puentes internacionales, en el caso de que fracasen las gestiones solicitadas.
Colón resolvió seguir el bloqueo del puente
La Asamblea Ambiental de Colón resolvió anoche mantener el bloqueo del puente por tiempo indeterminado, hasta que reciban respuesta a un petitorio entregado al gobernador Jorge Busti.
Durante la reunión que se celebró a partir de las 21 horas en la ciudad vecina de Paysandú, se habló, además, de la profunda molestia existente entre los activistas locales y los de Gualeguaychú. El enojo de los colonenses se basaba en que durante la reunión del lunes no se les permitió leer ante la asamblea la propuesta que llevaban y que no planteaba el levantamiento del bloqueo. También molestó a los colonenses que, una vez terminada la asamblea del lunes, un integrante de la asamblea de Gualeguaychú anunció a todos los medios presentes que Colón se plegaría a la desmovilización.
La propuesta entregada por los colonenses al gobernador Busti el fin de semana pasado planteaba varios reclamos que deberían resolver tanto el gobierno provincial como el nacional. Básicamente, según informaron integrantes de la Asamblea de Colón a El País, se le pidieron cuatro puntos. El primero consiste en legislar sobre áreas forestables en Argentina y que se limiten los subsidios. Este reclamo busca que Argentina "no alimente" a las plantas de Botnia y ENCE una vez que estén funcionando, y sobre todo teniendo en cuenta que Botnia recorrió Concordia en busca de tierra para forestación. Piden también que se aplique la ley de protección de recursos naturales; que se respete el Estatuto del Río Uruguay y que no se permita el suministro de materiales que circulen por territorio argentino para las plantas.