Adiós para una guitarra

MARCO RIVERO | TREINTA Y TRES

El reconocido y querido guitarrista Ruben Aldave dejó de existir el pasado fin de semana en su solar natal, tras permanecer internado varios días a raíz de una delicada enfermedad.

Aldave, cultor de la interpretación instrumental de la guitarra, pero también permanente compañero de Los Olimareños y más recientemente de Braulio López, había presentado recientemente su segundo trabajo discográfico en solitario al que llamó Resonancias.

Su muerte caló hondo en la sociedad olimareña, ya que más allá de sus dotes de músico, era un vecino identificado por su sencillez. En ese mismo sentido se expresó Braulio López en una carta escrita en Quito: "nos unió una espontánea amistad desde niños, esa amistad se hizo inquebrantable, se reforzó con nuestras compartidas guitarreadas y resistió exilios, distancias, discrepancias y habladurías".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar