Cierre de frontera a carne argentina no perjudica a carniceros

El cierre temporal de las fronteras para los productos de origen animal y todos sus subproductos, salvo los termoprocesados, no interferirá con el repunte del consumo de carne vacuna en el mercado interno, puesto que los carniceros habían interrumpido las importaciones desde Argentina.

"La carne argentina no estaba entrando porque los precios no ameritaban importarla", aseguró el dirigente de la Asociación Nacional de Carniceros, Omar Martínez, a El País.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca dispuso la semana pasada el cierre temporal de las fronteras para este tipo de productos, así como los vegetales que provengan de la zona afectada por la fiebre aftosa en la Argentina e irá ajustando las restricciones a medida que la situación sanitaria cambie.

Durante el 2005 los carniceros importaron unas 700 toneladas de cortes vacunos argentinos desosados y envasados al vacío que fueron volcados directamente en los negocios, como medida paliativa para reactivar el consumo de carne entre los uruguayos, al presentar en sus comercios la carne importada a precios inferiores a la producida localmente. Posteriormente, los precios de los cortes entre ambos países se equipararon y la importación se trancó, pasándose a nutrir de cortes uruguayos.

CONFORMIDAD. En Uruguay el sistema de prevención está funcionando a pleno, con la colaboración del Ejército, Prefectura, Intendencias y otros organismos del Estado.

El presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Fernando Mattos, acompañado por el directivo Jaime Castells, continúa recorriendo las barreras sanitarias y algunos puestos que el Ejército instaló sobre rutas nacionales. "Estamos muy conformes con el funcionamiento", dijo Castells en diálogo con El País.

SACRIFICIO. Mientras tanto, en Argentina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) continuó aplicando el rifle sanitario en el Establecimiento "San Juan" (provincia de Corrientes) afectado por la fiebre aftosa, donde entre el pasado viernes y el mediodía del sábado ya se habían eliminado 234 cabezas. De ese volumen 217 pertenecían a al predio y 17 a un establecimiento vecino. Ayer se sacrificaron y enterraron otros 570 cabezas y los técnicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) argentino esperan el resultado de los sangrados realizados por los epidemiólogos para seguir sacrificando más cabezas.

El Senasa espera tener en dos semanas una conclusión preliminar sobre el origen del foco, para lo cual los epidemiólogos ya sacaron muestras de ADN de los animales.

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