J.M.B.
Serafín García es parte de la historia de Peñarol. El sólo hecho de haber integrado el plantel que en el año 1997 logró el segundo quinquenio del club, le reservó un lugar entre los elegidos. Después de su pasaje por el fútbol de exterior y tras su última temporada en Wanderers, retornó para ser uno de los referentes del equipo.
—¿Cómo encontraste Los Aromos?
—Divino como siempre. Con la misma gente que sigue trabajando y formando una familia con los jugadores. Fue una alegría enorme volver a esta institución, no puedo olvidarme que acá estuve cinco años y medio, una parte importante en la vida de cualquier futbolista.
—Incluso al ver tus fotos en varios cuadros que hay acá te vendrán a la memoria muchos recuerdos.
—Cada vez que las veo siento una emoción terrible y me encanta recordar los viejos tiempos, revivo con ello.
—Este Peñarol nada tiene que ver con aquel que formaste parte. Ahora pasaste a ser uno de los veteranos del grupo.
—Es verdad, con "Seba" (Flores) somos los más veteranos del plantel lo que indica que hay mucha juventud porque nosotros viejos no somos (se ríe). Acá no debe haber estrellas. El éxito nuestro tiene que pasar primero por ser muy humildes y luego jugar en equipo, sin figuras, con laburantes. Cuando terminan las prácticas nos vamos muy contentos y satisfechos por lo hecho que es, ni más ni menos, que lo que el entrenador pide que hagamos.
—Precisamente, ¿Qué te pide Garisto?
—Primero que marque, luego que cierre y después que vaya al ataque y eso es lo mío. Me gusta que me den libertad para jugar y eso fue lo primero que me dijo Garisto, que jugara tranquilo y que tenía todo su respaldo.
—Ahora se viene un partido ante Flamengo.
—Todos sabemos que los equipos brasileños son peligrosos y mucho más cuando juegan amistosos pero creo que va a ser un lindo partido, muy necesario para nosotros. Precisamos partidos de nivel porque en unos pocos días comienza el campeonato y para nosotros, tener un buen comienzo, es primordial.
—Jugando en Peñarol siempre hay que salir campeón pero este año parecería que la obligación es mayor.
—Es una obligación impostergable. Llegamos luego de una temporada en la que no salieron las cosas, donde ustedes (los periodistas) dieron mucho palo a los muchachos y hasta la hinchada estaba medio enojada, por eso acá todos tenemops que ponernos el overol porque nadie es más que nadie.