George W. Bush se comunicó telefónicamente con Evo Morales

| Morales había dicho que sería "la peor pesadilla de Washington", donde lo habían puesto en un "eje del mal"

WASHINGTON | AFP

El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó ayer por teléfono al nuevo mandatario boliviano, Evo Morales, con el que coincidió en el deseo de establecer relaciones bilaterales constructivas, informó el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.

Ambos líderes reiteraron su interés en una relación y un diálogo constructivos entre EE.UU. y Bolivia, dijo McClellan, quien había dicho en varias oportunidades que las relaciones entre Washington y La Paz iban a depender del comportamiento de las nuevas autoridades.

AGENDA. En la conversación telefónica, en la que Bush felicitó a su par por su triunfo y asunción en el poder, "Morales describió su agenda para un cambio social y económico en Bolivia", precisó.

Bush aprovechó la oportunidad para felicitar al pueblo boliviano por su compromiso con la democracia y expresó el compromiso de su país de ayudar a los bolivianos a realizar sus aspiraciones de tener una vida mejor, explicó el portavoz.

Desde la victoria de Morales en las elecciones bolivianas, Estados Unidos evitó cuidadosamente criticar las relaciones que el nuevo presidente mantiene con el mandatario cubano, Fidel Castro, y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, sus dos mayores adversarios en el continente. Tampoco mencionó la retórica reciente del mandatario boliviano, empapada de un discurso antiestadounidense, similar al de Castro y Chávez.

Por el contrario, Bush decidió enviar a su jefe de la diplomacia para América Latina, Tom Shannon, a la inauguración de Morales para reunirse con él.

DROGA. Estados Unidos desea conocer cuál será la política antidroga del nuevo gobierno. El año pasado, Washington otorgó 90 millones de dólares a La Paz con ese fin.

En paralelo a la llamada de Bush, el delegado antinarcóticos de la embajada de Estados Unidos en Bolivia, William Francisco, ofreció una declaración bastante inhabitual de parte de un país que apoyó en los últimos años las campañas de erradicación de los cultivos de coca en los países andinos.

"La lucha para nosotros no es contra la coca, sino contra la cocaína", declaró.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar