MONROVIA. Ellen Johnson Sirleaf, la nueva presidenta de Liberia apodada la "dama de hierro de Africa" por su fuerte determinación, es la perfecta mezcla entre un activo pasado en la política liberiana y una gran experiencia en numerosas instituciones internacionales.
"Tengo mucha experiencia política y un pasado profesional reconocido fuera de Liberia. Sé que puedo ponerlo al servicio del país y espero tener la oportunidad de hacerlo", afirmó Sirleaf antes de unas presidenciales en las que partía con desventaja dados sus 66 años —en un país donde la media de edad es de 30 años— y su pertenencia a esa élite que ha gobernado Liberia en sus 158 años de existencia.
Los pronósticos, sin embargo, fueron contradichos por la segunda vuelta de las presidenciales, que Sirleaf ganó con un 59,4% de los votos contra el 40,6% de su rival, la ex estrella del fútbol George Weah, según los resultados dados a conocer el viernes, tras el escrutinio del 97% de los colegios electorales. Los observadores internaciones, pese a denuncias de fraude, confirmaron los resultados.
Economista formada en Harvard (Estados Unidos), Sirleaf trabajó a lo largo de su vida para las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el CityBank.
En su carrera política liberiana alternó oposición y apoyo a numerosos gobiernos liberianos bajo las presidencias de William Tubman (1943-1971) y William Tolbert (1971-1980).
Estuvo en prisión dos veces tras haber sido acusada de traición por haber pronunciado varios discursos contra el presidente Samuel K. Doe (1980-1989), que tuvo que abandonar el poder tras el golpe de estado de Charles Taylor, a quien Sirleaf apoyó con entusiasmo.
La oposición contra la dama de hierro liberiana procede de esa relación con Taylor y de la posible influencia que éste, actualmente exiliado en Nigeria, podría ejercer sobre ella.
Algunas voces insinúan que Sirleaf se servirá de su mandato presidencial para vengarse de sus enemigos políticos. Otros se preguntan si no será demasiado aislacionista a nivel regional y rechazará la ayuda y opiniones de algunos socios regionales e internacionales de Liberia.
FUERTE. "Es una mujer fuerte que se ha hecho muchos enemigos. Es una especie de Hillary Clinton (la esposa del ex presidente estadounidense Bill Clinton), adorada por sus seguidores y detestada por sus enemigos", comentó un responsable africano.
Sirleaf, que tras la primera vuelta electoral del 11 de octubre se encontraba por detrás de Weah, se benefició en la votación del martes pasado del ayoyo del electorado femenino, que representa la mitad de los electores del país, y del de la minoritaria clase media-alta, que la considera capaz de atraer las inversiones extranjeras, mantener la estabilidad y controlar la corrupción estatal. AFP