"Santa Elena de Guarapirú" cerró un ciclo e inició otro

| Condujeron la subasta escritorios Romualdo Rodríguez y Zambrano & Cía., con administración del Banco República

PABLO D. MESTRE

La brisa que sopló sobre los campos de Guarapirú, contenía varios sentimientos: balance, reflexión, despedida y por sobre todas las cosas, esperanza. Es que esa brisa que dio el clima ideal a la espléndida jornada de ayer fue uno de los factores que distinguieron a la liquidación de "Santa Elena de Guarapirú", el establecimiento que tras cuatro décadas, el Ing. Agr. Roberto Mailhos dejó "para seguir otros rumbos", en una decisión meditada y que obedece a "etapas cumplidas", según dijo a El País.

Esa misma brisa también trajo esperanza, porque en poco más de 2 horas y media se vendieron todos los Criollos, los toros Hereford y Braford y prácticamente 10.000 Merino Australiano, lo que llevó al presidente de la Sociedad de Criadores de la raza, Alfredo Fross, a afirmar que "es como un Valium que sirve para tranquilizar a tantos que estaban preocupados por la situación del rubro ovino en el país".

LA FIESTA. Y así fue. Con una organización espectacular, atendiendo hasta el mínimo detalle (infraestructura, mangas, el personal ataviado con impecables uniformes camperos, la atención, etc.), se realizó este histórico remate a cargo de los escritorios Romualdo Rodríguez y Zambrano & Cía., con administración del Banco de la República. Organización que incluyó que los ovinos tras ser vendidos se soltaran a los campos porque según el principal de la estancia "es costumbre de la casa tratarlos bien y que no sufran el encierro".

Un buen número de compradores llegó al establecimiento de Mailhos y ello permitió la venta con agilidad, y con precios ubicados dentro del mercado, de toda la oferta, lo que al final de la subasta dejó conforme al Ing. Mailhos, así como a los martilleros Romualdo Rodríguez y Gerardo Zambrano que condujeron las ventas. Ventas, que hasta incluyeron unos rieles de tren que no estaban en la oferta, pero marcharon para complacer a un cliente.

LOS NEGOCIOS. El detalle de los valores máximos, mínimos y promedios, expresados en dólares, fue el siguiente:

Merino— 1.061 borregas: 30, 27,50 y 28,40; 2.936 ovejas: 30, 25 y 26,80; 284 ovejas de consumo: 23; 1.229 borregos 2 dientes: 20; 1.710 capones gordos: 25; 1.071 corderas: 20, 17 y 19,60; 1.137 corderos: 18, 14, 17,04; 61 carneros de 2 dientes: 120, 90 y 110; 21 carneros de 4 y 6 dientes: 90, 80 y 84.

Criollos— 45 caballos: 650, 300 y 402; 7 potros de 2 años: 165; 16 potros de 1 año: 140, 100 y 120.

Toros— 35 toros Hereford: 800, 650 y 690; 12 toros Braford 3/8: 800, 720 y 760; 50 vaquillonas de 2 años: 170.

LA EMOCION. Tras el remate, el Ing. Roberto Mailhos se mostró conforme con el mismo. "Nos acompañó bastante gente, el día estuvo lindo y se vendió todo muy bien y muy ágil", analizó. Destacó la comercialización de los caballos, los toros y las ovejas, si bien reconoció que quizás le cabría algún dólar más a los borregos y corderos. "Ya el hecho de vender todo es una buena noticia, los precios fueron de mercado y en algunas categorías mejor, por lo que no me puedo quejar", agregó Mailhos.

En cuanto al futuro, dijo que tras 40 años en Paysandú, ahora se instalará en Lavalleja. "Hay que tomar decisiones y caminar para adelante, vamos a seguir con los planteles de Hereford, Braford, Criollos y Merino". Eso sí, reconoció como emoción que detrás quedan "muy buenos recuerdos, pila de ellos..." y su voz se mezcló con todos los sentimientos que arrastró la brisa que cubrió los campos de Guarapirú.

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