Tanto la Dirección de Medio Ambiente (Dinama) como la Intendencia de Treinta y Tres dieron luz verde al proyecto minero que se realizará en la 4a. Sección del departamento. Se trata de una fábrica que producirá clinker o clinca a partir de la piedra caliza existente en la zona. El clinker es un producto codiciado pues constituye un elemento clave en la fabricación de cemento. Lo llamativo de la autorización es que la planta estará ubicada a unos 10 kilómetros de la Quebrada de los Cuervos, y las minas de extracción de la materia prima aún más cerca.
Siendo la Quebrada una de las más representativas áreas naturales protegidas de nuestro país, llama la atención que las autoridades ambientales entiendan que no sufrirá impactos negativos significativos, ocasionados por la contaminación y la profunda modificación del entorno que provocará esta actividad minera.
Cuando el sector competente de la Dinama estudió el pedido de la empresa proponente, cuyo principal elemento es el estudio de impacto ambiental presentado por la firma, entendió que no era necesario solicitar informes técnicos a los sectores especializados en áreas naturales protegidas (por la proximidad de la Quebrada) y en cambio climático (por las emisiones de gases de efecto invernadero). Esta información complementaria para el expediente es a nuestro juicio muy pertinente, pensando en la aplicación del principio de precaución en cuestiones ambientales que impone el artículo 47 de la Constitución.