Para los investigadores policiales los casos más complicados de resolver se deben a las tarjetas clonadas.
Hay dos tipos de clonación una que los especialistas llaman clonación blanca (parcial), y otra que es la clonación total que reproduce integramente la tarjeta.
Una forma de clonar una tarjeta de crédito comienza cuando una persona la usa.
Uno compra y cuando la pasan por la máquina que hace el baucher copian los datos. Luego con un soporte similar, o sea el material plástico, se fabrica la tarjeta.
En estos casos la máquina necesaria para confeccionar la tarjeta es muy cara y por ende el estafador no accede fácilmente a ella.
Por otra parte se pueden hacer maniobras si se tiene acceso a redes informáticas que contienen datos de clientes. Tal fue el caso de una conocida cadena de supermercados, en el que un empleado vendió información de tarjetas internacionales.
Mucha gente no salía de su asombro ya que nunca habían viajado a Europa y le llovían facturas de ese continente.
En estos casos es lógico que el empleado que roba la información tiene un compinche en Europa. Este tipo de fraudes hace muy dificultosa la tarea de descubrir a los responsables.
La clonación blanca se hace con una máquina rotuladora grande y no exige de un soporte perfecto.
Por esta razón no es presentable si alguien no está por dentro del dolo, se necesita un comerciante que actue en complicidad. La rotuladora sólo fabrica el número de tarjeta y con el se hacen los baucher.
Se usa mucho a nivel internacional, porque el comerciante está menos expuesto.
El fraude más común se da con las tarjetas que son hurtadas o extraviadas, según los peritos policiales.
Donde el delincuente sale a comprar inmediatamente, pero también se frena de la forma más fácil que es denunciando rápidamente el robo o la pérdida.
Según la experiencia de los peritos de Policía Técnica, las fechas donde se dan más este tipo de delitos son los días del padre, de la madre, de los enamorados, reyes y navidad.
Los comercios trabajan más y las tarjetas salen a relucir mucho más que los días comunes. Por otra parte también se aprovechan para hacer gastos mayores, que por tratarse de esos días no llaman la atención del comerciante.
Datos
De enero a octubre de 2004. se requisaron 2.401 billetes de dólares por un total de 2.350.170 dólares.
En igual período de 2005 se requisaron 2.750 billetes de la moneda americana lo que significa un total 2.696.055 dólares. Estos datos arrojan un crecimiento del 14% en lo que refiere a la circulación en Uruguay de billetes americanos falsificados.
En lo que tiene que ver con la moneda nacional los datos indican un descenso significativo de billetes falsos que llega al 42%
De enero a octubre de 2004 fueron 4.536. los billetes en moneda nacional requisados que dieron un monto total de $ 2.106.700.
En tanto en 2005 se llevan incautados 1.994 billetes por un monto de 866.000.
Los Euros requisados en 2004 fueron 48 billetes por un valor de 3.170 euros.
En lo que va de 2005 se incautaron 13 billetes por un valor de 970 euros, lo que significa un descenso de circulación de un 30%.