Juez y parte

Que si bien deja mucho que desear que el Presidente de la República dedique gran parte de la semana no a la labor para la que fue electo, sino a la suya particular, además del escándalo que provocó la evidente persecución al Dr. Leborgne (ya nadie ni se acuerda), su principal competidor en radiología oncológica, colocando también al frente de ese departamento en el Clínicas nada menos que a su socio y a otros colaboradores suyos en cargos de responsabilidad, lo del secretario de la Presidencia ya es demasiado grueso.

El Dr. Gonzalo Fernández, un hombre de mucho poder en el gobierno, sobre todo por el estilo de trabajar del Presidente, quien según se informó sólo dedica unas pocas horas a la semana a la función presidencial, sigue también él con su estudio jurídico. Pero resulta que muchos de los casos por él llevados son pleitos contra el Estado. En cualquier país serio, si el funcionario continúa con esta actividad ya se le habría pedido la renuncia.

No nos extrañemos entonces, si nos califican de república bananera.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar