No quieren ver ni banderas uruguayas

| El futbolista Mateo Corbo advirtió a los "socceroos" que tendrán que cuidarse de Recoba y Forlán

La obsesión de los australianos por clasificar por segunda vez en su historia a la Copa del Mundo hace no sólo que en Sydney ya estén abocados a organizar los festejos para celebrar la tan ansiada clasificación, sino que es muy probable que se prohíba el ingreso de banderas uruguayas al estadio Olímpico de Sydney.

La Federación de Fútbol de Australia (FFA), junto con la Intendencia de la ciudad de Sydney, están planificando una recepción a los "socceroos" en caso de que estos clasifiquen para la Copa del Mundo de Alemania, según reveló el diario nacional The Sydney Morning Herald.

Los planes para el desfile de la selección australiana por la céntrica calle George y la recepción oficial en el Ayuntamiento de Sydney, están muy avanzados y se llevarán a cabo el 17 de noviembre, un día después del encuentro revancha con Uruguay en el Estadio Olímpico de esta ciudad.

Y en lo que sería un buen gesto del nuevo entrenador de los "socceroos", el holandés Guus Hiddink, el ex seleccionador nacional Frank Farina sería invitado a la recepción oficial en el Ayuntamiento.

BANDERAS. Los fracasos australianos en los últimos 31 años están provocando una obsesión desenfrenada en los dirigentes y algunos medios de prensa locales, que repiten una y otra vez los hechos acaecidos en 2001 cuando los socceroos llegaron al aeropuerto de Carrasco y fueron insultados y escupidos por varias personas.

Además, el jefe ejecutivo de la FFA, John O’Neill ha estado haciendo declaraciones que sólo aumentan el malestar entre australianos y uruguayos residentes en este país.

Según fuentes no oficiales, La FFA no permitiría la entrada de banderas uruguayas al Estadio Olímpico, ni tampoco la participación de un grupo de ‘candombe’ que pretendía animar el espectáculo previo al encuentro entre los socceroos y Uruguay.

URUGUAYO. Por su parte, el futbolista uruguayo Mateo Corbo, que milita en el club Newcastle Jets de la Liga A del fútbol australiano, advirtió que los socceroos deberán concentrarse únicamente en lo que suceda en la "guerra" sobre el campo de juego del Estadio Centenario. "La otra cosa importante será cómo tratar la presión del público uruguayo", señaló el futbolista.

"No creo que sea misión imposible para Australia, pero las posibilidades dependerán muchísimo de lo que ocurra en el primer partido. Si Uruguay gana el primer encuentro por dos o más goles, en Sydney podrá defender la diferencia y clasificar para Alemania. El fuerte de la selección celeste es su defensa, pero, al mismo tiempo, los socceroos deberán tener que contener a Alvaro Recoba y Diego Forlán, ambos muy peligrosos", continuó Corbo.

Por otra parte, Corbo destacó que esta selección uruguaya es superior a la que derrotó a Australia en 2001. "Pienso que Uruguay no es invencible, pero será un rival muy difícil para los socceroos", resaltó Corbo.

"La clave será cómo enfrenten los australianos la presión de los aficionados uruguayos. Ellos serán una gran ventaja en Montevideo, y no pararán de cantar y gritar apoyando a su equipo", expresó Corbo.

"Los parciales uruguayos harán todo lo posible para frenar a los australianos. Intentarán descontrolarlos de alguna forma. Y pese a que las autoridades uruguayas están mejor preparadas que en el 2001, no será fácil impedir que algunos aficionados vayan al aeropuerto para darle a los australianos una bienvenida poco amigable", manifestó Corbo.

SEGURIDAD. La FFA se encuentra satisfecha con las medidas de seguridad garantizadas por la FIFA para el partido de repechaje mundialista ante Uruguay que se jugará en Montevideo.

La entidad informó que la FIFA decidió enviar un observador para el partido del 12 de noviembre en Montevideo, ante las preocupaciones de la federación australiana luego de las amenazas que habrían sufrido sus jugadores en 2001. Australia pidió que la FIFA interviniera en Montevideo después de aquella experiencia, cuando varios jugadores australianos fueron hostigados y recibieron salivazos a su llegada al aeropuerto.

John O’Neill, jefe de la FFA, dijo que todo parecía estar en orden para el partido en Montevideo, aunque el equipo australiano se instalará en Argentina, para desplazarse a Montevideo el día antes. "Es parte de nuestra filosofía de no dejar piedra sin remover para clasificar a la Copa del Mundo", expresó el dirigente.

O’Neill también admitió que ha mantenido reuniones muy positivas con representantes del gobierno australiano y también con representantes de Uruguay. "La FIFA ha prometido asumir un papel activo, y la Asociación Uruguaya de Fútbol ha sido sumamente receptiva y positiva", finalizó el dirigente.

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