La Cámara de Diputados aprobó ayer una moción de respaldo a lo actuado por el gobierno en el control de la aftosa, en la que se exhortó a la población a ser "sensible" al posible ingreso de la enfermedad.
La iniciativa fue redactada por el oficialismo y apoyada por el Partido Colorado, después que el nacionalista Alberto Casas impulsara una moción en que se "entendía que lo actuado por el gobierno no era suficiente", dijo a El País el frenteamplista Gustavo Guarino.
Antes de la sesión, la Comisión de Ganadería de Diputados resolvió convocar para los próximos días a las autoridades del Ministerio, para conocer de primera mano las acciones llevadas adelante.
Guarino dijo, que ayer la bancada oficialista estuvo reunida con el ministro interino de Ganadería, Ernesto Agazzi, para conocer las acciones llevadas adelante.
RESPALDO. Mientras tanto, la Federación Rural apoyó en su sesión del pasado lunes la medida adoptada por la Dirección General de Servicios Ganaderos de no prescindir de la vacunación de los terneros nacidos a partir del 1º de enero hasta el 31 de agosto, con el cometido de fortalecer su inmunidad contra la fiebre aftosa.
"Apoyamos totalmente la medida adoptada por los técnicos del MGAP: vacunación, mejora de controles en fronteras, información de la situación a productores y a la población en general", expresó la gremial en un comunicado.
Además de exhortar a los productores a vacunar, la gremial pretende llamar la atención de los demás organismos del Estado sobre "la necesaria provisión de recursos al MGAP, a los efectos de poder llevar adelante todas las medidas tendientes a evitar la entrada de la aftosa al país".
En el comunicado, la gremial recordó que "ya existen recursos dispuestos por ley (Fondo de Inspección Sanitaria creado en 1960) que le corresponden al MGAP, pero que han sido recortados por medidas administrativas". "Hoy es más que imprescindible contar con ellos para una gestión eficaz", agregó la gremial. La Federación Rural también apeló a la conciencia de todos los habitantes del país, pidiéndoles que "no introduzcan productos de origen animal y/o vegetal, que pongan en riesgo la actual condición sanitaria del Uruguay y por extensión, toda nuestra economía".