PAYSANDU| SANDRA KANOVICH
Un proyecto sanducero para la fabricación de un instrumento electrónico que facilita la comunicación de quienes sufren de dificultades en el habla, será presentado en la Feria Mundial de Ciencia que se desarrollará en mayo 2006 en Indianápolis, Estados Unidos.
Se trata del trabajo de Eduardo Alza, Jonatan Piuma, Claudio Barría y Enzo Villalba, cuatro estudiantes de primer año de Ingeniería Tecnológica de la Escuela Técnica "Leonardo Bulanti Ríos" (UTU).
Los estudiantes orientados por dos profesores desarrollaron la idea que fue seleccionada para la Feria Nacional de Clubes de Ciencia, realizada el pasado fin de semana en el LATU.
Además de alcanzar el máximo galardón en la categoría "Ñandú", que comprende los trabajos de estudiantes de nivel terciario, el grupo sanducero recibió el premio otorgado por INTEL.
Según expresó a El País Santiago Ruppel, uno de los docentes orientadores, se abre una interesante perspectiva ya que se podría concretar la fabricación nacional de un instrumento que no existe en el país y cuya importación supone una erogación de difícil alcance para quienes pueden necesitarlo.
La elaboración del prototipo no superó los US$ 300, mientras que su importación, desde Estados Unidos o Europa, puede alcanzar un costo de US$ 2.000.El invento fue costeado por la Asociación Pro Discapacitado Mental.
"El comunicador" es un aparato portátil que facilita la expresión de quienes, por distintos motivos, están imposibilitados de hablar en forma fluida. Incluso puede ser utilizado dentro de los CTI.
Es un circuito integrado electrónico, en el que uno de sus componentes genera un software, que almacena sonidos-palabras o mensajes digitalizados y seleccionados. Posteriormente estos son reproducidos mediante la presión de una tecla.
El teclado mide 20 por 30 centímetros, con una pequeña caja, que incluye un parlante cuyo peso lo vuelve autónomo y fácilmente transportable. El teclado incluye botones grandes, fácilmente manejables para aquellos que además puedan padecer dificultades motrices.
Para aquellos que no puedan mover las manos, el instrumento prevé la adaptación de un sistema de escaneo de luces. El mismo recorre las teclas hasta que una vez se señale la indicada, la persona puede presionarla con la parte del cuerpo que mejor maneje.
Cada tecla está señalizada con una figura que la asocia al mensaje o palabra que contiene. A modo de ejemplo, explicó Ruppel, si la persona quiere llamar a su madre, la tecla mostrará su imagen.
Como una innovación, que extiende su uso, el grupo proyecta incluir un dispositivo inalámbrico para comunicarse a distancia.
Fondos para la expedición
Los profesores Santiago Ruppel y Carlos López creen que la feria puede abrir puertas importantes a partir de los 3 millones de dólares que distribuye en premios. Ahora la dificultad es enfrentar el costo del pasaje y la estadía, ya que el premio uruguayo solo cubre a dos personas y el equipo ganador alcanza a seis integrantes contando a los docentes. "Estamos abiertos a cualquier iniciativa, no creemos que sea tan difícil conseguir cuatro pasajes más", indicó Ruppel.