EMILIO CAZALA
La última semana de setiembre el mundo celebró el Día Marítimo Mundial 2005, un acontecimiento que de ninguna manera por su trascendencia e influencia debe ser ajeno a nuestra conciencia y responsabilidad y en este sentido la Organización Marítima Internacional, de la cual Uruguay es miembro desde mayo de 1978, ha decidido que este acontecimiento se consagre bajo el lema "El Transporte Marítimo Internacional, vehículo del Comercio Mundial". Ello tiene su explicación en el hecho que el 90% del comercio mundial se efectúa por vía marítima, no obstante lo cual sería injusto no mencionar que el acontecimiento a recordar incluye, además de los barcos, la invalorable contribución de hombres y mujeres que tienen a su cargo la tarea de hacerlo funcionar. Parece apropiado también bajo este acontecimiento asumir y destacar la responsabilidad de los habitantes del planeta sobre la preservación de los mares libres de la contaminación y en este sentido es de justicia destacar que por fin cada uno de los mortales hemos entendido que nuestra subsistencia tiene como referencia el respeto a los mares, que por fin es un ámbito que está dejando de ser el basurero del mundo.
Uruguay ha puesto, pone y pondrá todos los instrumentos, mecanismos y potencial humano al servicio del ámbito marítimo para asegurar condiciones de protección de los bienes y las personas que se transportan por mar y preservación del medio ambiente y esto es una evidente preocupación a lo largo de los años de la Autoridad Marítima Uruguaya.
Frente al acontecimiento celebrado, El País mantuvo una interesante entrevista con el prefecto Nacional Naval, Contralmirante Juan Fernández Maggio, en el curso de la cual se hizo un minucioso repaso de las actividades que cumple la Prefectura con el mandato universal de la OMI. Estuvieron presentes en la reunión los capitanes, Jorge Raggio, director de Marina Mercante; Raúl Larrañaga, jefe del Estado Mayor de la Prefectura Nacional; Julio Suárez, subprefecto del Puerto de Montevideo y Daniel Sorribas, director de Tráfico Marítimo, expertos en cada uno de los temas, lo cual contribuyó a que el racconto de actividades fuera minucioso en los detalles. A continuación ofrecemos una síntesis de las informaciones recogidas en la entrevista.
PBIP. Frente a la instrumentación del código PBIP de seguridad portuaria que Uruguay aplica desde julio del año pasado vale la pena mencionar que la experiencia recogida continúa enriqueciendo los procedimientos, no obstante lo cual se sigue trabajando intensamente para que las reglas de ese código en su aplicación sean más eficientes.
Se nos dijo que días pasados llegó una misión del Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos que luego de visitar varios puertos de Sudamérica estuvo en Montevideo, Nueva Palmira y Colonia "donde mantuvo contacto con instituciones y ámbitos privados y públicos, incluido ANP, Ancap, terminales y espacios donde funcionan los códigos de seguridad". Poco antes de su partida nos hicieron informalmente una interesante evaluación por cierto muy positiva de cómo estábamos desarrollando la aplicación de ese código de seguridad en puertos del Uruguay. Naturalmente la implementación de este código de seguridad trae consiguientemente costos, por lo cual estamos trabajando con las empresas privadas y públicas y la ANP para desarrollar nuestra labor por carriles de eficiencia sin exceder los límites razonables de las cargas. Estamos aguardando tal como lo prometieron, un informe final que seguramente contendrá algunas recomendaciones. El hecho es que en casi todos los puertos donde se aplica el PBIP con vigilancia continua se están incorporando cada día scanner, cámaras filmadoras, computadoras, programas informáticos y equipamientos que implica mayores inversiones y esto deriva inevitablemente en costos. Y estos llegan a la ANP, a la Aduana y también a los operadores privados evidentemente.
Recientemente el prefecto Nacional Naval, Contralmirante Fernández Maggio, mantuvo una reunión de trabajo con el presidente de la ANP Ing. Fernando Puntigliano y con el director de Aduanas C/N (R) Luis Salvo, donde se creó un grupo de trabajo integrado por representantes de las Instituciones mencionadas a efectos de realizar auditorías conjuntas y tratar aspectos vinculados al sistema de ingresos al recinto portuario, especialmente en la temporada de los cruceros en cuyo período tenemos el mayor movimiento de vehículos y autobuses turísticos que exigen otra dinámica de trabajo y de tiempos.
MEDIO AMBIENTE. Otro de los temas que se trataron en la reunión tuvo que ver con el manejo profesional de las exigencias que hoy día implica el respeto al medio ambiente y cómo se trabaja en el escenario portuario y aguas jurisdiccionales. El control sobre el buque es el eje de la actuación y el Convenio Internacional para prevenir la Contaminación por los Buques (Marpol-MarinePoluttion) la norma de aplicación. Entre los temas interesantes que preocupa a la Prefectura Nacional Naval está el manejo, transporte y almacenamiento de Mercancías Peligrosas en los buques y en las terminales portuarias. En este sentido el Departamento de Mercancías Peligrosas, que funciona en la Prefectura del Puerto de Montevideo, ha incorporado personal técnico y nuevo equipamiento para cumplir con la tarea, todo enmarcado dentro de las exigencias del Código IMDG, como norma regulatoria en la materia.
LOS DERRAMES. La Prefectura está organizando dos cursos que se desarrollarán a la brevedad, uno en Montevideo y otro en Fray Bentos para preparar personal que pueda manejar con destreza y competencia los derrames de los hidrocarburos y contaminantes de las aguas, un tema por cierto crítico y de peso. Se va a invitar a todos los actores: Ancap, petroleras privadas, Puerto M´Bopicua, la Dirección de Hidrografía, la Dirección de Medio Ambiente. La idea es concientizar a todos los involucrados a través de un adecuado adiestramiento para alcanzar un mejor nivel profesional capaz de enfrentar con la competencia del caso una eventual contingencia.
CONTROL DE BUQUES. En el mundo de hoy la navegación es un asunto por demás trascendente por toda la problemática que plantea. Consecuentemente la Prefectura Nacional Naval asume doble responsabilidad por la navegación de los buques: la primera es identificación y control de todos los buques que navegan por aguas jurisdiccionales. Para eso se estableció en el año 1975 los controles marítimos en toda la jurisdicción, siendo el primero Montevideo, luego Colonia, Punta del Este, a lo largo del río Uruguay y el Océano Atlántico. La segunda responsabilidad es el control de los buques uruguayos cuando navegan en aguas del mundo. Para estos controles hemos incorporado a nuestra tecnología de comunicaciones equipos modernos con programas de última generación muy sofisticados como es el Sistema Aromático de Identificación de buques obligatorio por la Organización Marítima Internacional a partir de enero del 2005. Montevideo ya dispone de estos equipos, los tiene Carmelo y antes de fin de año estarán instalados desde Fray Bentos hasta La Paloma. Toda esta información es obtenible al instante con total precisión, por lo tanto no habrá errores de identificación y ubicación geográfica marítima. En esto se incluye los pesqueros uruguayos y argentinos por los convenios respectivos en aguas jurisdiccionales y los nuestros en el mundo. También es fuerte preocupación de la Prefectura el control de las embarcaciones deportivas uruguayas, alrededor de 8 mil, a lo que se suman 2 mil más argentinas durante la temporada y esto implica un mayor esfuerzo para ofrecer seguridad. Pero a la actividad deportiva se suma la pesca artesanal, la más desprovista de recursos técnicos que de alguna manera pensamos que podrían estar dentro del sistema, quizá por telefonía celular. Se está trabajando en esto.
LO COMERCIAL. Ciertamente la Prefectura Nacional no maneja los aspectos comerciales que implica la actividad marítimo-portuaria. No obstante hay total coincidencia y comprensión que se debe acompañar esta actividad que forma parte del comercio exterior del país. Y este aporte es la facilitación profesional que se le da a cada uno de los procedimientos que se ponen en acción. La actividad portuaria discurre en multiplicidad de acciones, y cada una exige una respuesta diferente. "Por ejemplo se tiene claro que el arribo de cruceros de turismo es un asunto económico de importancia para el país pero también lo es desde el punto de vista de la seguridad y aquí acompañamos para que cada estadía del barco en el puerto tenga un desarrollo fluido, flexible, sin contratiempos y sin enlentecer la entrega de los distintos servicios que la nave requiere. Otro ejemplo que demanda la máxima eficiencia de la autoridad marítima es el ordenamiento de la entrada al puerto de los diferentes tipos de buques, cada uno con su particularidad. Esto se complica con la presencia de mal tiempo, ya que un buque de pasajeros exige ventaja o privilegio tanto como un portacontenedores que con su enorme volumen está haciendo vela al fuerte viento y corre peligro o en mitad de esta situación le llegan malas noticias acerca de un pesquero. Bueno, aquí la Prefectura, a través del Centro de Control, está tomando decisiones a cada momento muy comprometidas. Esto mismo ocurre en Punta del Este durante la temporada, cuya actividad está centrada en las embarcaciones deportivas y la visita de los cruceros dando a cada cual lo suyo en el marco de total seguridad, pero sobre todo prestando servicios criteriosos en cada intervención que también se compadezca de los aspectos técnicos.