JUAN LACAZE | PEDRO RAMoN CLAVIJO
Cuatro jóvenes lacacinos fundaron una empresa en el rubro metalúrgico llevados por una corazonada. Y no les está yendo nada mal de acuerdo a los resultados. El ejemplo no solo genera esperanzas de más empleo en la ciudad. Sino que además se espera que anime a otros lacacinos —un pueblo de gran cultura industrial— a generar nuevos proyectos y que aparezcan muchos más emprendedores en el horizonte.
Pronto va a comenzar a sonar el nombre de la Metalúrgica Pentágono, un nombre que conviene anotar para el futuro. Este grupo de amigos devenidos empresarios invirtieron más de 50.000 dólares en 14 meses de silencioso trabajo.
En poco tiempo, la metalúrgica no solo logró ser el primer ocupante del nuevo Parque Industrial de Juan Lacaze.
La trayectoria siempre creciente de la metalúrgica es la prueba viviente de que vale la pena soñar. De paso, su presencia es una buena propaganda para la incubadora de empresas que espera transformarse en un fogón de inversiones para el futuro.
Para los lacacinos esta movida es una revancha, sobre todo después del golpe letal que significó el cierre de Campomar y Soulas en 1992.
Néstor Vardacosta, Leonardo Schenck, Alfredo Dovat y Mauricio Jiménez son los cuatro jóvenes emprendedores, emblemas de este nuevo empuje local.
Gracias a esta suma de esfuerzos nació Metalúrgica Pentágono, una empresa que se especializa en cañería industrial, trabajos de acero inoxidable y acero carbono.
Actualmente provee material para Fanapel y Parmalat y ya se instaló en Tacuarembó, desde donde reclamaron sus servicios.
"Por ahora no nos da un sueldo fijo, pero estamos dejando la vida acá adentro", dijo Jiménez. San Jacinto, Colonia, Tacuarembó, Nueva Helvecia se han sumado al mapa de servicios de "Pentágono".
La consecuencia natural es que la compañía ya está en busca de más personal dentro de una población que no desconoce los esquemas fabriles, pese al desmantelamiento de la industria local en los 90.
El equipo también quiere dar primeras oportunidades, por lo cual se realizarán acuerdos con institutos de enseñanza técnica.
IMPACTO. El Gerente de la Agencia para el Desarrollo Económico de Juan Lacaze, Carlos Honorio, dijo sentir el primer impacto en la concreción del Parque Industrial. El proyecto se inició hace cuatro años sobre el predio de la ex fábrica Campomar y Soulas.
Honorio dijo que en los últimos dos años han tenido al menos 30 ofertas de empresas para instalarse en el parque industrial, un predio de 30.000 metros cuadrados que todavía no se encuentra del todo acondicionado para la instalación de compañías.
Parque lleno de maquinaria
Actualmente hay en el parque industrial cantidad de maquinaria en desuso que ocupa gran parte del mismo. El gerente no descartó que para el mes de octubre se puedan realizar los remates. En pocos meses más, dijo, el predio quedará pronto.
Los empresarios podrán disfrutar algunas ventajas estratégicas que dejó la ex Campomar & Soulas, entre las cuales se encuentra el puerto situado a 500 metros de la planta física.