En el hospital Maciel todas las policlínicas estuvieron cerradas. Sin embargo, este factor no sobrecargó a la Emergencia. Sobre las cuatro de la tarde de ayer, una funcionaria informó a El País que se había atendido en esa dependencia a unas 70 personas. "Está divina la Emergencia. Hay lunes que llegamos a atender a unos 150 pacientes", dijo.
En líneas generales los pacientes concuerdan con el reclamo de los médicos, pero algunos también reconocieron sufrir algún perjuicio. Fue el caso de Artigas, un paciente que tenía marcada para ayer una tomografía computada, porque le detectaron un quiste en los riñones. Le habían mandado ese examen el 6 de setiembre. Acudió a la cita, pero le cancelaron el examen. Ahora deberá esperar casi otros 20 días más: le dieron número para el 13 de octubre. "Estoy de acuerdo que los médicos ganan muy poco. Ahora pusieron guardaespaldas que ganan $ 30 mil y ellos con todo lo que estudiaron... Pero éste es un examen importante. Yo quiero saber lo que tengo. No me parece bien que corten cosas importantes", opinó.
En cambio, Magdalena no había tenido ningún problema con los medicamentos que fue a retirar. Además en el Centro de Salud Giordano le hicieron su sesión de fisioterapia sin ningún contratiempo. Mary dijo que la atención en la Emergencia era normal y que las esperas no habían sido más largas que las habituales. "Todos tienen derecho a luchar por sus derechos. Ellos trabajan con la vida de la gente y para que puedan atendernos mejor, tienen que ganar más", apuntó.
San Vicente aseguró que en Montevideo el acatamiento fue "masivo" y que a pasar de que FEMI no adhirió a la medida, hubo médicos que pararon en Colonia, Maldonado, Rivera y el litoral.