La comisión técnica uruguayo-argentina que evalúa posibles consecuencias de la construcción de plantas de celulosa uruguayas sobre el ecosistema del fronterizo río Uruguay, continuó el intercambio de información, dijo ayer miércoles la cancillería uruguaya.
En el encuentro de alto nivel las delegaciones intercambiaron documentos de trabajo sobre los temas de la agenda, que incluyen apreciaciones acerca de las evaluaciones de impacto ambiental, sobre las precipitaciones en la cuenca del Río Uruguay y consideraciones técnicas respecto a los proyectos de (las empresas) Botnia (finlandesa) y Ence (española), señaló un comunicado.
Además, se destacó que en esta tercera reunión se analizó la normativa internacional sobre el tema y se acordó comenzar la etapa de inclusión de puntos técnicos específicos en las siguientes reuniones.
La polémica por la eventual contaminación de dos plantas de celulosa, con una inversión cercana a 1.800 millones de dólares, de dos papeleras extranjeras, está al rojo vivo en Uruguay con opiniones a favor y en contra, acusaciones, y fricciones diplomáticas con Argentina.
El ministro uruguayo de Medio Ambiente, Mariano Arana, ratificó el lunes que se continuará construyendo las plantas de las papeleras Botnia y Ence, pese a que el canciller argentino Rafael Bielsa reclamó la semana pasada detenerlas hasta que haya un pronunciamiento sobre su impacto ambiental por parte de una comisión técnica binacional.
El grupo de trabajo técnico de alto nivel volverá a reunirse en Buenos Aires previo acuerdo de las Cancillerías, conforme a lo acordado en el calendario de reuniones, concluyó el comunicado de prensa.
Representantes del Banco Mundial se reunieron esta semana con vecinos de la ciudad de Gualeguaychú que se oponen a la iniciativa. Tras el encuentro, Dimitris Tsitiragos, declaró: "Nos han cambiado la perspectiva de la información que nos habían dado las empresas".