SILVIA PEREZ
Convirtió de cabeza el segundo gol de Nacional, el que le devolvía la tranquilidad al equipo luego del empate de Plaza, y salió corriendo desesperadamente hacia el sector de la tribuna José María Delgado donde estaba su familia.
Sin embargo, sus compañeros que lo abrazaban festejando la conquista no le permitían llegar. "¡Está la patrona!", les gritaba el zaguero. Pero nada. Al final lo logró. Diego Jaume llegó hasta donde estaban su esposa y sus tres hijitos y les dedicó el gol. Recién entonces el "Patrón", como le dicen sus compañeros, se quedó tranquilo.
Un buen rato después, Sofía, Santiago y Sebastián esperaban junto a su madre en el corredor de los vestuarios, para emprender juntos y felices el regreso a la chacra donde viven.
—Comenzar ganando era muy importante, sobre todo por los tres puntos menos.
—Sí, tres puntos es un handicap muy importante. Esperemos llegar lo más alto posible y ganar el campeonato. Acá, en Nacional, por más que se hayan ido jugadores muy importantes, nuestra obligación es ganarlo. Creo que en este primer partido demostramos que ahora dependemos más del equipo.
—Y eso es lo que a vos preferís, ¿no?.
—Sí, tampoco quiero decir con esto que no es importante tener individualidades, que no se malentienda, pero yo creo que un equipo o un grupo fuerte puede ser importante a lo largo de muchos partidos. Las individualidades te pueden salvar en uno, dos o tres partidos, pero si dependés de eso exclusivamente podés sufrir mucho. Estamos es un equipo grande y siempre hay individualidades pero creo que es el momento de hacer un buen grupo. Se vio en este partido, hubo muchos cambios y el equipo respondió bien. Y eso también va para lo de las ausencias, como la de O.J., que es un jugadorazo. Hay que suplirlas como equipo.
—Se perdieron los goles de Abreu y Medina, pero aparecieron otros a los que les ha dado por convertir, como vos.
—(Se ríe). Se me está dando. Ojalá que siga, pero mi promedio es tres o cuatro goles por año y ya llevo tres contando el del clásico en España. Al menos este fue de cabeza porque el del clásico y el que le hice a Fénix fueron dos equivocaciones. Estoy disfrutando de jugar y me siento muy bien físicamente, eso me da potencia para estar en varios lugares.
—Y estuviste a punto de anotar otro.
—Sí, tuve un segundo, pero tuve miedo de terminar contra el palo.
—Lasarte destacaba recién que durante el tiempo que estuviste afuera del equipo fuiste el que más entrenó y el que más alentó a los que jugaban, ¿valió la pena esperar?
—Sí, nunca dudé que iba a volver a jugar. Todo cambió a partir del partido frente a Fénix. Yo tenía una imagen complicada, Nacional había sido complicado y esa fue mi gran prueba. Ahora tengo que seguir demostrando, está claro, pero todo ha cambiado, hasta la gente. Ahora siento el apoyo de los hinchas. Creo que el clásico tuvo que ver. Estoy muy contento, sobre todo porque sufrí al principio. Aquel partido con Olmedo fue terrible. Hoy el aliento me reconforta, aunque sé que puede cambiar.
"No fuimos a Europa a pasear"
"Me quedó justo. Lo vi todo y traté de inclinar el cuerpo para que la pelota fuera al arco. Por suerte entró y sirvió para tranquilizar", comenzó diciendo Sebastián Vázquez, el autor del primer gol de Nacional ante Plaza Colonia y otra de las figuras claves en el debut del equipo de Lasarte en el Torneo Apertura.
El volante, que participó en las jugadas de todos los goles de su equipo, explicó que aprendió el ida y vuelta cuando jugaba el Liverpool. "Julio Ribas me lo inculcó y yo traté de mejorarlo. Hoy (ayer) me sentí muy cómodo porque pude hacer el fútbol que me gusta, con muchas llegadas. Pero lo importante es que empezamos ganando. Sabíamos que arrancábamos menos tres y había que ganar de cualquier manera. Sobre todo porque los rivales directos, como Defensor Sporting y Danubio, habían comenzado perdiendo puntos y teníamos que aprovecharlo. También era un partido clave porque veníamos de la gira con mucho cansancio, sin embargo, no lo sentimos. La idea del viaje era agarrar ritmo, y creo que lo conseguimos. No fuimos a España a divertirnos ni a pasear y creo que salió bien porque hicimos un gran partido".
A propósito de si se había sentido la ausencia de O.J., dijo: "Se extraña y se va a seguir extrañando porque es un buen jugador, pero hay que acostumbrarse. Por suerte somos muchos jugadores y el que entre tiene que dar el máximo. En el banco teníamos un gran plantel y siempre salta uno a la cancha con el pie derecho, aunque esta vez la figura fue el equipo. Ojalá podamos seguir así. Sumando, jugando bien y mejorando cada día".