LEONEL GARCIA
Para 160 chicos que asisten al merendero sugestivamente llamado "Barriguita chifladora" de Casavalle, y para unos 40 hijos de hurgadores que trabajan en la zona de Larrañaga el de ayer fue un verdadera jornada de alegría. Un bar que lleve por nombre "Pa’l chupe" puede sonar poco indicado para niños, pero fue ahí donde se organizó una merienda y entrega de obsequios para que 200 de ellos pudieran disfrutar de un Día del Niño parecido a esos que se ven en los anuncios publicitarios.
El bar queda en Luis Alberto de Herrera y Monte Caseros. Su dueño, Roberto Dalmaso, organizó una colecta entre vecinos y parroquianos logrando juntar suficientes juguetes como para que cada uno de sus comensales se llevara dos obsequios. Algunos de estos juguetes eran nuevos, otros eran usados que mantenían un buen estado. No fue todo, 90 porciones de pizza, 2 tachos de fainá, cinco fundas de refresco y dos biscochuelos donados por una panadería cercana conformaron el exquisito menú, sorprendente para muchos de los asistentes.
El concurrente más veterano tenía 14 años. Según colaboradores del merendero, todos ellos tienen una gran necesidad no solo material sino afectiva. Algunos no conocen siquiera la rambla de Montevideo. Para ellos, recibir una pistola de agua, un osito, una caja de lápices de colores o un juego de naipes representa un mojón inolvidable en sus vidas. Sus pequeños rostros lo reflejaban.
Esta fue una de las tantas historias del Día del Niño, jornada en que, en términos globales, los comercios registraron un incremento de las ventas con respecto a la misma jornada del año pasado. En varios locales consultados por El País, las compras promedio totalizaban entre mil y mil quinientos pesos. Pero el Instituto Nacional de Estadísticas también arroja otras cifras, que señalan que hay 379.700 menores bajo la línea de pobreza.
Son pobres el 58% de los menores de seis años, el 51.7% de los chicos entre seis y doce años, y el 43% entre los adolescentes entre 12 y 17. Iniciativas como la de "Pa’l chupe" permitieron que el Día del Niño tuviera un alcance singular en varios puntos del país.
Otra de las facetas de la jornada fue la protagonizada por el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), que organizó un espectáculo para 1.200 jóvenes dependientes del organismo que llenaron las instalaciones del Teatro Plaza. Entre ellos había niños de los hogares estatales —y por tanto con poco o nulo contacto familiar— y también niños de centros abiertos que mantienen el vínculo con sus padres.
VENTAS. La felicidad de los niños se vincula esterchamente a la de los comerciantes en esta fecha. Si bien el balance final comenzará a afinarse hoy, el administrador de los shopping Montevideo, Portones y Tres Cruces, Carlos Lecueder, estimó que las ventas del Día del Niño "crecieron entre un 10 y 15% con respecto al año pasado". Artículos deportivos y juegos electrónicos ocuparon el primer lugar de las preferencias; no tanto la vestimenta porque, según el empresario, "a los niños no les divierte que le regalen ropa". Las compras se concentraron en el fin de semana.
En Punta Carretas Shopping también se colmaron las expectativas. La sección juguetería en Mosca las ventas aumentaron un 50% en relación al último Día del Niño, con la espada de "Star Wars" como objeto de mayor venta para varones y un micrófono de pie con melodías para las niñas.
La tienda de ropa "El Barco" vendió un 30% más de jeans y buzos de algodón. Por su parte Gamestop incrementó un diez por ciento la comercialización de sus artículos para juegos de video. El Play Station 2 "arrasa", pero no se quedan atrás la "alfombra mágica para bailar" y el equipo de "karaoke". Muchos de sus compradores hace años que dejaron la infancia.
Según el gerente general del Punta Carretas Shopping, Mauricio Oppenheimer, también se ha notado una buena venta de teléfonos celulares "a chicos de 11 y 12 años, sobre todo niñas". Parece que también aumentan los padres deseosos de localizar rápidamente a sus hijos.
Sean celulares u ositos de segunda mano, lo que hermana a todos los chicos es la alegría del instante después de recibir el regalo, la ansiedad por darle estreno. Como en el caso de Lara (4), cuyos primeros pasos en sus flamantes patines fueron cortos y tímidos. A medida que su padre José la animaba, la pequeña comenzó en lanzarse más y a mayor velocidad en la pista del Parque Rodó.
Muy cerca de ella está Abril. "Tatito" es una de las pocas palabras que conforman su vocabulario de veinte meses de vida. Aún así, le alcanzó para elegir su regalo. Sus padres le compraron un muñeco de esta animación televisiva, casi tan alto como ella, para cumplir su exigencia.
Omnibus solidario
El Omnibus Solidario, un emprendimiendo conjunto de la clínica oftalmológica Visión Echagüe y el programa de radio Musicalísimo, realizó ayer la "jornada dulce" en homenaje a los niños en su día. En un viejo coche de ONDA reciclado hizo escala en diferentes canchas de baby fútbol —cercanas al Centenario y el Cilindro— para distribuir refrescos y golosinas entre los minifutbolistas. Tras dos años de trabajo y una inversión de 15 mil dólares, ese ómnibus está adaptado como un consultorio rodante para la vista.