La Mesa Coordinadora de Instituciones Policiales envió hoy a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) una denuncia sobre la situación laboral de los policías carcelarios uruguayos, quienes prácticamente triplican las horas semanales trabajadas de un oficinista del Ministerio del Interior.
"Un agente administrativo trabaja seis horas diarias. Mientras que un guardia del Penal Libertad padece jornadas de hasta 18 horas interrumpidas solo para comer", explicó a El País el presidente de dicho organismo que nuclea a policías retirados y en actividad, Jorge Cor.
La agremiación social denunció "la inexistencia" de medidas preventivas en materia sanitaria en las cárceles, lo cual causó que policías hayan contraido tuberculosis, sarna, furunculosis y sida.
Según Cor, ya se constató la existencia de 14 casos concretos de policías que han adquirido tuberculosis trabajando dentro de los penales.
Para solucionar el déficit de personal, en la Dirección de Cárceles los guardias trabajan una semana adentro del penal, mientras que en la siguiente descansan en sus casas.
Cuando no se encuentran en el celdario, descansan en condiciones de hacinamiento similares a las que viven los reclusos que deben vigilar. En un habitáculo de unos seis metros cuadrados, conviven hasta 10 policías, según la misiva que envió la Mesa Coordinadora a la OIT.
La falta de equipamiento llegó a tal extremo que aquellos policías que se retiran a sus casas o están de retén en sus habitaciones, deben prestar sus botas y prendas de vestir y abrigo a un compañero que toma la guardia, porque este carece de tales implementos.
A esta situación se le suma el peligro de muerte que deben enfrentar durante el horario nocturno, donde un solo guardia penitenciario debe custodiar a unos 350 reclusos.
La carta enviada por la Mesa Coordinadora a la OIT señala que el Comando de la Dirección de Cárceles cuenta con todo el apoyo de policías retirados y en actividad y destaca que la actual situación "ha sobrepasado" a las autoridades carcelarias.
RECLAMOS. La Mesa Coordinadora entregó al ministro del Interior, José Díaz un memorándum que contiene 19 reivindicaciones de los 24 mil policías en actividad y también de aquellos en situación de retiro.
Los reclamos son: un incremento salarial de toda la Policía; el Hospital Policial debe integrarse al sistema de salud público sin dejar de atender a las familias de los policías y que los agentes declaren en forma expeditiva en los Juzgados Penales.
Tanto los policías en actividad como los retirados rechazaron el "desplazamiento" de sus cometidos específicos que sufre la Policía por parte de la Fuerza Aérea en la vigilancia del Aeropuerto de Carrasco.
"Las actuales autoridades políticas deben dar una señal clara con respecto a esta violación flagrante de diferentes normas constitucionales, legales, morales y éticas", señaló el presidente de la Mesa Coordinadora.
Esta organismo comunicó a Díaz que existe inquietud de los oficiales policiales destinados a las misiones de paz, porque desde hace siete meses que no lo cobran.
Servicio 222 en crisis
La Mesa Coordinadora de Instituciones Sociales de la Policía señaló al ministro del Interior, José Díaz que la Jefatura de Montevideo sufre "limitaciones" para el pago del Servicio 222 a los agentes, por el atraso en los pagos por parte de organismos del Estado.
En sus últimos meses, señala la misiva de la Mesa, la Jefatura capitalina debió transferir fondos de otras cuentas para poder pagar a dichos efectivos lo que generaron por el Servicio 222.
Advirtió que esta situación de "inestabilidad financiera", podría generar a corto plazo "serios problemas" con el personal de "consecuencias insospechadas".
Durante la gestión del anterior Comando de la Jefatura de Policía de Montevideo, se advirtió a varios entes y organismos descentralizados la suspensión del Servicio 222 si no se ponían al día con el pago de dicha actividad.
Varios organismos realizaron entregas a dicha unidad policial, mientras que otros sufrieron recortes en sus vigilancias hasta que regularizaron parte de lo adeudado.