Lo silbaron, lo insultaron. Por momentos hasta de los dos costados, porque en algunas jugadas la lluvia de exabruptos cayó desde el sector violeta y en otras desde la tribuna que ocuparon los cebritas. Sin embargo, a Gustavo Siegler solo se le puede criticar el haberse guardado la tarjeta amarilla que mereció recibir el cebrita Jorge Cazulo por simular una infracción y reaccionar verbalmente contra su rival violeta.
Es que a juicio del periodista, no hubo penales ni a Alvaro González ni a Hugo Costela y las tarjetas que mostró estuvieron todas bien sacadas.