BRASILIA | AGENCIAS
El escándalo por denuncias de sobornos a diputados en Brasil se devoró ayer al ministro coordinador del gobierno, José Dirceu, uno de los más importantes referentes de la gestión del presidente Luiz Lula da Silva, que renunció afirmando que existe un "intento desestabilizador" contra el mandatario.
Dirceu fue la primera víctima del escándalo provocado por las denuncias del diputado Roberto Jefferson, quien acusó en el Congreso al oficialista Partido de los Trabajadores (PT) de pagar sobornos mensuales a diputados aliados para apoyar los planes del gobierno.
"Voy a volver a ser diputado federal. Vuelvo como militante del PT. Voy a movilizar al PT para combatir a aquellos que quieren interrumpir el proceso político y democrático y que quieren desestabilizar al gobierno del presidente Lula", dijo Dirceu en su discurso de renuncia en Brasilia.
El renunciante jefe de la Casa Civil (una suerte de ministro coordinador) era uno de los hombres fuertes del partido de gobierno: Dirceu solía decir durante la década de 1990, cuando presidía el partido, que él era "la mente del PT, mientras que Lula es el corazón".
Las cabezas pueden seguir rodando: los senadores petistas ya señalaron la conveniencia de separar de sus cargos al tesorero Delubio Soares y el secretario general, Silvio Pereira, también objeto de acusaciones.
CRISIS. El diputado Jefferson, del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), aliado al gobierno, causó la peor crisis de los dos años y medio de gobierno de Lula da Silva con sus denuncias de corrupción contra el PT.
Jefferson declaró el martes ante la Comision de Etica del Congreso denunciando al PT de pagar sobornos por US$ 12.500 mensuales a legisladores de los aliados gubernamentales Partido Liberal y Partido Progresista, aunque sin mostrar pruebas.
También lo acusó de sostener un plan de apoyo a los partidos de la coalición gubernamental bajo el cual el PTB había recibido cuatro millones de reales (US$ 1.600.000) entregados en efectivo y en maletas.
Jefferson sostuvo que Dirceu estaba al tanto de esos manejos, y en el interrogatorio trató al entonces todavía jefe de gobierno de "Rasputin".
"Salga Zé Dirceu, salga, antes de hacer culpable a un hombre inocente, que es el presidente Lula", exigió a los gritos en la sesión —y mirando a las cámaras de televisión que transmitían el suceso— Jefferson, el mayor defensor en 1992 de Fernando Collor de Mello, destituido por corrupción.
MOVIMIENTOS. La renuncia del jefe de la Casa Civil se dio mientras el presidente Lula da Silva prepara una reforma amplia de su gabinete, según reveló el ministro de Educacion, Tarso Genro. Luego de la cumbre presidencial del Mercosur en la que participará el fin de semana en Asunción, se espera que el presidente Lula efectivice la renovación.
"El presidente le habló a todos sus ministros claramente y les dijo que realizará cambios en el gabinete", declaró Genro, al comentar detalles de una reunión mantenida con el jefe del Estado.
Por su parte, el presidente Lula, en un breve contacto con periodistas, apeló ayer a una de sus habituales metáforas futbolísticas para esquivar la reforma.
"Voy a esperar a ver lo que hace (Carlos Alberto) Parreira", dijo Lula, en alusión al técnico de la selección brasileña de fútbol, que enfrentó a Grecia por la Copa de las Confederaciones en Alemania. Brasil ganó 3-0 y a las pocas horas Dirceu renunció.
El PT prepara para mañana actos de repudio en San Pablo y manifestaciones de movimientos sociales aliados para repudiar los supuestos "intentos desestabilizadores" generados por los opositores a partir de las denuncias de Jefferson.
De acuerdo a la prensa brasileña el presidente busca jugar a fondo contra Jefferson, ahora enemigo número uno del gobierno. Es por eso que Lula logró imponer que el PT presida la Comisión Parlamentaria de Investigacion (CPI) que fue instalada para investigar la corrupción en la estatal Correos, donde aparece involucrado el polémico diputado.
La orden presidencial, según los analistas, es apuntar sólo a Jefferson en la CPI de los Correos y no extender las investigaciones hasta las denuncias del diputado.
"Ahora es la guerra. Lo que está en juego es una disputa de proyectos (políticos). Estamos contra el golpismo y contra la corrupción", dijo Joao Pedro Stédile, líder del Movimiento de Trabajadores sin Tierra (MST).
El presidente de la Central Unica de Trabajadores, Luiz Marinho, dijo que su organización "no aceptará callada la lógica golpista que está en camino".
Deshacer la historia
BRASILIA
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, afirmó anoche que las acusaciones de corrupción contra el Partido de los Trabajadores están impulsadas "por aquellos quieren deshacer la historia y el proyecto de cambio social" de su partido y su gobierno. El presidente Lula hizo estas afirmaciones en una carta personal enviada al renunciante jefe de la Casa Civil, José Dirceu, donde le expresó su total apoyo y calificó las acusaciones al ahora diputado como "infundadas".
Discurso de renuncia
"Voy a volver a la Cámara de diputados como militante, para combatir a quienes quieren interrumpir el proceso político democrático y quieren desestabilizar al gobierno del presidente Lula".
"Siempre soñé con gobernar Brasil junto al presidente Lula".
"Quiero agradecer de corazón al presidente Lula que me dio el privilegio y la oportunidad de servir primero a Brasil, después de servirlo a él".
"No me considero fuera del gobierno, me considero parte del gobierno. El gobierno del presidente Lula es mi pasión, es mi vida".
"Tenemos un patrimonio
ético, un patrimonio que la sociedad conoce y que yo voy a defender".
"No me avergüenzo de nada de lo que hice. Tengo las manos limpias, el corazón sin amargura. Salgo con la cabeza en alto".