Preocupa a la Embajada en Francia las deportaciones

| Representación diplomática realizará la semana próxima una serie de contactos con el gobierno de Chirac

DESDE FRANCIA | JAVIER LYONNET

El problema de las deportaciones no se limita a España, donde por las cercanías culturales y migratorias son más evidentes. En el aeropuerto De Gaulle de París también hay uruguayos que son rechazados por no contar con los requisitos solicitados por el Estado francés.

La delegación diplomática uruguaya en Francia mantendrá una reunión con las autoridades del Departamento de Extranjería del gobierno francés. La entrevista fue solicitada por los representantes de la embajada uruguaya para hacer un planteo respecto a los requisitos exigidos por el gobierno francés para los extranjeros que ingresan al país

Marta Pizzanelli, ministra embajadora de Uruguay en París, dijo a El País que los uruguayos no se merecen ser interrogados al ingresar a Francia debido a la tradición de acogida que ha mantenido Uruguay desde el siglo XIX respecto a los emigrantes franceses. "Como embajada de Uruguay en Francia es lo que queremos hacer notar a las autoridades de Extranjería del Ministerio de Relaciones Exteriores", afirmó.

Pizzanelli dijo que ya se han registrado experiencias desagradables en aeropuertos parisinos que involucraron a turistas uruguayos.

Las medidas son válidas para los ciudadanos de todos los países que no pertenecen a la Comunidad Europea, e incluyen un seguro de salud por 30.000 euros y 30 euros por día más reserva de hotel, o carta notarial de invitación en caso de que el viajero permanezca en casas particulares.

Para solicitar esa carta de invitación, el anfitrión debe presentarse ante la alcaldía de su localidad y completar un extenso formulario que exige detalles como cuántas habitaciones y cuántos baños tiene la casa.

Los seguros de tarjetas de crédito internacionales o las extensiones de servicio de las emergencias móviles no cubren los montos exigidos por el gobierno de Francia: habitualmente estos seguros tienen una cobertura de U$S 10.000.

DE VISITA. La diplomática uruguaya recibirá hoy en la embajada en París a parte del grupo de 90 uruguayos descendientes de franceses que desde el miércoles 8 de junio visitaron las ciudades, pueblos y villas de las que sus antepasados emigraron al Río de la Plata entre 1855 y 1893.

Pizzanelli estuvo el domingo pasado en Lanslebourg, una localidad de unos 500 habitantes enclavada en los Alpes, cerca de la frontera con Italia. De ese pueblo de ocho cuadras de largo por tres de ancho partieron hacia el departamento de Colonia los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de las actuales familias Jorcin, Foderé, Davrieux, Dalaison, Bouvier y Gravier.

En Lanslebourg ya había una calle d’Uruguay y una calle d’Argentina, país que también albergó a emigrantes de ese pueblo. Desde esta semana también hay una Plaza Río de la Plata, inaugurada por autoridades locales y representantes de los gobiernos de ambos países rioplatenses.

"Desde el punto de vista de la embajada es muy importante fortalecer los vínculos tendientes a realizar proyectos concretos de cooperación, en áreas culturales, de turismo, de promoción de productos nacionales y regionales; en particular de la producción de queso", indico la embajadora adjunta de Uruguay. "En particular", señaló Pizzanelli, "impulsar la certificación de la denominación de origen de los quesos de Uruguay".

La experiencia del reencuentro entre los uruguayos descendientes de saboyanos, y sus parientes lejanos en los Alpes será empleada por la embajada uruguaya cono ejemplo de cómo el Río de la Plata acogió a aquellos franceses que emigraron y tuvieron todas las posibilidades de desarrollarse, en particular en Uruguay.

Un emotivo camino por las raíces

Lanslebourg es un pueblo de 600 habitantes, ubicado en el valle del Monte Cenis, a una altura de 1.400 metros. Hasta allí llegaron el miércoles 90 uruguayos y 32 argentinos, casi todos descendientes de familias de emigrantes que abandonaron el pueblo entre 1855 y 1893. Se radicaron en Colonia, Soriano y Montevideo.

Otras ciudades de la región de Saboya, sureste de Francia, cerca de la frontera con Italia, recibieron a los visitantes que llegaron a Lyon el miércoles 8 de junio. En el centro de la ciudad de St. Jean de Maurienne, donde la delegación permaneció solo unas horas, los comercios fueron embanderados con los pabellones de Uruguay y Argentina. El gesto fue agradecido con un espontáneo aplauso, aunque a nadie se le escapó que a la bandera uruguaya le faltaba una raya blanca.

En Chambery visitaron la capilla del castillo de los Duques de Saboya, donde el Santo Sudario fue conservado entre 1502 y 1532, así como la casa en la que el pensador y escritor Jean Jacques Rousseau vivió entre 1732 y 1740.

El intendente de Lanslebourg, Jean Pierre Jorcin, inauguró el acto anunciando la liberación de la periodista francesa Florence Aubenas.

Además de la plaza Río de la Plata, se realizó la apertura de una moderna mediateca en la planta baja del edificio más antiguo del pueblo: una casa de piedra construida en el siglo XV. Libros y CD de Uruguay integran el acervo de esta pequeña biblioteca.

El sábado, recorrieron el pequeño cementerio local buscando las tumbas de sus antecesores y fotografiándose junto a las lapidas. Esa misma noche, ellos sirvieron dulce de leche para todo el pueblo como agradecimiento a las atenciones recibidas.

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