Es muy difícil que el Ministerio de Salud Pública (MSP) pueda otorgar algún incremento salarial a los médicos y funcionarios "sumergidos" en lo que resta de 2005. El director de Secretaría, Daniel Olesker, remarcó a El País que hasta que la cartera no concrete toda una redistribución de la masa salarial, eliminando cargos "injustificados" y rebajando sueldos abultados, no dispondrá de recursos extras para mejorar los salarios de su personal.
Las diferencias entre la disponibilidad de recursos del MSP y las expectativas del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y la Federación de Funcionarios son pronunciadas. La gremial médica, por ejemplo, ha reclamado un sueldo mínimo de $ 12 mil para este año y uno de $ 20 mil a partir de 2006. Tras no quedarse conforme con las respuestas de las autoridades de Salud Pública, el sindicato les solicitó que gestionaran un "anticipo presupuestal" a Economía.
Pero Olesker dijo a El País que ya hace quince días el ministro Danilo Astori aprobó un refuerzo presupuestal que tendrá otros fines: gastos de funcionamiento y financiamiento del aumento salarial otorgado por el gobierno en 2003.
"El Ministerio piensa firmemente que hay que subir los salarios más sumergidos. Pero hay que recordar que el gobierno anterior nos legó un gran problema. Otorgó un aumento en 2003, pero no lo previó para los años siguientes. Pero además resolvió un conflicto dando un aumento sólo para los que trabajaban en ese momento en el Ministerio. Todos los que entraron desde esa fecha hasta hoy, entran con un salario pre-conflicto", narró el economista.
Olesker enfatizó que la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) recibe un cupo financiero mensual de $ 150 millones, de los cuales $ 100 millones son insumidos en medicamentos. "Para todo el resto nos quedan $ 50 millones. Ese es el presupuesto que heredamos del gobierno anterior", apuntó, mientras dejó en claro que la cartera no aspira a solicitar otro refuerzo en lo que va del año.
LIMITES. El director remarcó que el MSP está completando un diagnóstico de situación de los casi 19 mil funcionarios, para luego comenzar un reordenamiento que sería concretado entre 2005 y 2006. En este sentido, enfatizó que en estos dos años las mejoras salariales sólo podrán realizarse en base a una redistribución interna de la misma masa salarial, más allá de los incrementos que el Poder Ejecutivo otorgue para toda la Administración Pública (ver nota aparte).
"Nosotros aspiramos a que luego de 2007, cuando el espacio fiscal se agrande, haya margen para que los salarios de educación, salud y policías, definidos como prioritarios en la campaña electoral, puedan a empezar a subir más rápido que los demás", comentó Olesker.