La CIA ordenó a agentes estadounidenses, después de los atentados del 11 de setiembre, a que traigan la cabeza de Osama Bin Laden en una caja de hielo seco y maten a los demás líderes de Al Qaeda, reveló un oficial retirado. Después de los atentados del 11-S el ex-agente, Gary Schroen, fue enviado a Afganistán para atrapar a Bin Laden.
Schroen relató en una entrevista que pasó por la oficina del director, en ese entonces, del centro de contraterrorismo de la CIA, Cofer Black, para que le den las últimas instrucciones. Le dijeron: "tus órdenes básicas son vincularte a la Alianza del Norte y obtener su cooperación militar para que ellos capturen a los talibán. Cuando derroquemos a los talibán, tu trabajo es capturar a Bin Laden, matarlo y traer su cabeza en una caja con hielo seco". "Fue la primera vez durante los 30 años que trabajé en la CIA que me ordenaron que matara un objetivo en lugar de intentar traerlo vivo", relató Schroen. AFP