Fiscal no se opone a libertad de los médicos

La fiscal María del Huerto Martínez no se opuso a que los médicos procesados por la muerte del joven Maykol Cardoso obtengan la libertad provisional, mientras se siguen las investigaciones del caso, dijeron a El País fuentes judiciales.

Martínez entregó ayer su dictamen al juez Carlos García, luego de tomarse 15 días para estudiarlo. Ahora el juez tiene quince días más para pronunciarse aunque según dijeron las fuentes podría hacerlo antes.

Los médicos fueron procesados por el juez el 14 de diciembre. El abogado Gonzalo Fernández pidió la libertad antes del receso de enero pero con la llegada de la feria y el pedido de prórroga, la resolución se demoró hasta ahora.

Por otra parte, hoy se retomarán las audiencias en el juzgado a cargo de García para saber si hubo otras responsabilidades por la muerte del adolescente.

Están citados a declarar en audiencias que se realizarán hoy, mañana y pasado, el director de la emergencia del Clínicas, Augusto Muller, y los médicos Marcos Ibáñez y José Valiño de ese centro, el director del Servicio de Salud de Asistencia Externa, Hugo Guillén para indagar quiénes atendieron al adolescente en ese servicio, y el director de la emergencia del Instituto de Traumatología, Orlando Cortés.

García espera además el resultado de la pericia caligráfica de tres médicos que atienden en ese servicio para averiguar quién redactó la historia clínica de Maykol, que según los peri-tos cuenta con importantes omisiones.

También se citará a declarar a otros testigos, solicitados por la defensa de los médicos.

En el auto de procesamiento se afirmó que tanto el informe de la Junta Médica del Instituto Técnico Forense que lo asesoró, como los producidos en el Ministerio de Salud Pública y Universidad de la República (Facultad de Medicina) coinciden en que los galenos actuaron "con graves e inexcusables errores, de tal envergadura y magnitud que le quitaron a una persona de 15 años de edad la chance de sobrevida".

El juez entendió que sí existió nexo causal entre la intervención médica y la muerte del adolescente. Agregó que el alegado desconocimiento de la bacteria resistente, en modo alguno puede servir de excusa, ya que existen fármacos para un combate exitoso. Y que con una actitud diligente y adecuada, lo común y normal es la curación y no la muerte.

Además afirmó que "el médico ha tenido la posibilidad —dados sus conocimientos— de calcular el resultado dañoso y, por negligencia no hizo el correspondiente análisis mental o si lo hizo, pero por imprudencia, creyó que de presentarse la emergencia y gracias a su habilidad podría evitar la ocurrencia del perjuicio o daño".

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