Para mí, el término amistoso no cabe en los clásicos. Es un partido que uno siempre tiene que ganar, sea por lo que sea. Nosotros llegamos con falta de ritmo y el primer tiempo nos costó mucho. Luego en el segundo nos acomodamos mejor, tuvimos más la pelota y se equiparó el juego. Pudimos llegar a la igualdad y luego lamentablemente por los incidentes todo se desvirtuó. De todas formas, me voy con una gran alegría, muy contento por haber ganado el clásico. Cada vez que gano un clásico siento una emoción muy grande como hincha de Nacional que soy. Además, este grupo lo merecía por todos los sacrificios que ha hecho y por todos los problemas que tenemos. (Sebastián Abreu, una vez más, artífice del triunfo tricolor anotando un gol en los 90’ y otro en la tanda de penales).