El neozelandés Jonah Lomu, que sufrió un trasplante de riñón en julio de 2004, reanudó los entrenamientos y espera volver a jugar en el equipo de rugby de su país en junio próximo.
El jugador de 1,96 m y 125 kg podría negociar un nuevo contrato con la federación neozelandesa de rugby (NZRU), que podría elevarse a 700.000 dólares australianos (406.000 euros) por año, según Sky Television.
"Estoy trabajando la velocidad en este momento, así como la coordinación mano-ojo y la rotación de piernas. Voy a pasar pronto a la velocidad superior", confió el fenomenal jugador, que después del trasplante de riñón se pensó que no volvería jamás a jugar al rugby.
Lomu se plantea volver a vestir la camiseta de los All Blacks con ocasión del jubileo de Martin Johnson (el capitán del equipo de Inglaterra) en junio próximo, y quiere disputar el próximo Mundial del 2007 con su país.
La última vez que Lomu jugó con la selección se remonta al 23 de noviembre de 2002 contra Gales, en Cardiff.
Este nuevo contrato, incluyendo los partidos de la selección, del Super 12 y del campeonato nacional de provincias (NPC), oscilaría entre 600.000 y 700.000 dólares australianos (entre 348.000 y 406.000 euros) anuales, según la prensa.