CARLOS MONTAÑO
Defensor Sporting quedó como único líder del Torneo Apertura al derrotar 81- 78 a Independiente. El equipo mercedario sufrió la tercera derrota en forma consecutiva en el Palacio Peñarol, pero al menos volvió a su casa con el consuelo que mejoró lo expuesto en anteriores partidos.
Los violetas salieron airosos merced a su experiencia en pasajes cruciales y al peso que en grado superlativo tuvieron sus jugadores perimetrales.
Riera, que sustituyó a Capalbo (salió con esguince de tobillo en su pie izquierdo) al promediar la primera mitad, dio una orientación más dinámica en los ataques estacionados, precisa en los avances rápidos y aportó goleo. Diego Castrillón fue baluarte en el cuarto inicial, en los peores minutos de su equipo.
Pedro Xavier cumplió otra excelente labor. Además su predisposición defensiva, volvió a exhibir un sentido de ubicación en las ofensivas, elogiable y una puntería letal en los momentos que más lo precisó su conjunto. Para acercarse, equilibrar y pasar en el tanteador en el tercer cuarto y para rematar al oponente en el último parcial.
Independiente encaró con inteligencia el juego. Su técnico Julio Pereyra planteó una buena defensa sobre los internos oponentes y apostó a que su quinteto se hiciera fuerte cerca del aro. Lo consiguió. En la tabla ofensiva causó estragos con Martín Suárez, Gastón Páez y sobre todo con Malcom Battles, incontenible en penetraciones y abajo del aro.
Si sus dirigidos hubiesen insistido más en la lucha frontal debajo del cesto durante el tramo culminante de la confrontación, tal vez, otro era el cantar para el mercedario que por pecar de falta de eficacia en los lanzamientos triples, tiro y erró mucho.
El oficio de Defensor Sporting lo sacó adelante y con la calidad de sus jugadores, ganó en forma apretada, pero justa.
En el otro encuentro de la jornada Trouville superó a Aguada, 74-67 e igualó a los escoltas Paysandú y Salto Uruguay.
El primer tiempo fue parejo e intenso. Los rojos de Pocitos desnivelaron pero el notorio repunte que mostró Federico Martínez en los porcentajes adentro de la llave adversaria y a la eficacia del estadounidense Terent Eager que embocó triples y forzó libres en las jugadas que pudo zafar a la marca fuerte, leal y pegajosa que le hizo Mauricio González.
A falta de 10’ para terminar el partido Trouville ganaba por 11 puntos y por errores no forzados, Aguado estuvo a tiro. Se ubicó a un doble a falta de 2’, pero reiterados ataques erráticos, un doble de Shaw y libres anotados por Eager y Pereyra sellaron la imposición roja.