Colorida entrega de premios Nobel

| En Suecia se concedieron los demás galardones; la ausencia de la premiada en Literatura fue la nota más llamativa

ESTOCOLMO | AP, AFP y EFE

Miembros de la realeza, científicos, líderes empresariales y diplomáticos se reunieron ayer en las capitales de Suecia y Noruega para honrar a los 12 galardonados con el Nobel este año.

La activista keniata del medio ambiente, Wangari Maathai, recibió el Premio Nobel de la Paz —la primera africana galardonada en este rubro—, que se entrega en Oslo, por su defensa del medio ambiente y los derechos de las mujeres y los niños.

En su discurso al recoger el galardón, apeló a defender la paz desde la lucha por preservar el medioambiente, pues "el desarrollo sostenible, la democracia y la paz son insepa-rables".

La galardonada recogió el premio en nombre de "la gente de Kenia, de Africa y del mundo... que trabajan en silencio por el medioambiente, por la democracia y por los derechos humanos".

Maathai ha recibido el Nobel por la lucha que lleva desde el grupo que fundó en 1977, Movimiento Cinturón Verde, contra la deforestación de su país, Kenia.

"Haciendo esto, plantan las semillas de la paz", añadió la activista quien elogió al Comité Nobel por haber reconocido ante el mundo la importancia del medioambiente "y su relación con la democracia y la paz".

Al presentar el Premio, el presidente del Comité Nobel de Noruega, Ole Danbolt Mjos, explicó que "este año se ha ampliado el concepto de paz para incluir el medioambiente como un camino hacia ella".

Maathai recibió el Premio un año después de que otra mujer, la abogada iraní Shirin Ibadi, fuese distinguida con el Nobel de la Paz por su compromiso con el Islam moderado y su lucha por los derechos de la mujer en su país.

ESTOCOLMO. En tanto, los premios de medicina, física, química, literatura y economía fueron entregados en la capital sueca, Estocolmo.

La ausencia de la Premio Nobel de Literatura, Elfriede Jelinek, marcó la solemne entrega de estos premios centenarios.

Jelinek ha esgrimido como argumento a su negativa su fobia por cualquier ceremonia de este tipo, por lo que el discurso que están obligados a pronunciar todos los galardonados —en el de Literatura, en la Academia Sueca de la Lengua— fue sustituido en su caso por una grabación en video.

Su hermético texto, centrado en cuestiones literarias y alejado del carácter polémico y combativo sobre el que gira su producción literaria, provocó cierta confusión, sensación que acompaña a la escritora austríaca desde su elección como ganadora, ya que no figuraba en las de candidatos.

Tras la ceremonia de entrega en la sala de conciertos de Estocolmo, se procedió con un lujoso banquete en la alcaldía.

Más de 1.300 personas, incluyendo a las familias de los premiados, la familia real sueca, funcionarios del gobierno, embajadores, científicos y empresarios, acudieron a la cena.

Los premios de la "familia Nobel", están dotados con 10 millones de coronas (1,10 millones de euros) y, de acuerdo con la tradición centenaria de los galardones, se entregan el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel.

Ecologista dedicada a Africa

OSLO

La keniana Wangari Maathai se convirtió en la primera ecologista y primera mujer africana recompensada con el prestigioso Nobel de la Paz.

Esta abogada de los derechos humanos, de 64 años, elegida al Parlamento keniano en diciembre de 2002 y ministra adjunta para Medio Ambiente, Recursos Naturales y Fauna Salvaje desde enero de 2003, fundó en 1977 el Movimiento del cinturón verde.

Su iniciativa permitió plantar de 20 a 30 millones de árboles que han contenido el ritmo de la desertificación del continente africano, al tiempo que revalorizaba el estatuto social de las numerosas mujeres empleadas para la causa.

Uno de los logros más importantes de su movimiento, a juicio de la activista, es que ha convencido a los africanos, que tendían a pensar que "no sólo les faltan los medios, sino también los conocimientos para resolver sus problemas... y que las soluciones deben venir de fuera", de que mejorar su vida está en sus manos.

Maathai llevó a Oslo, además, la sonrisa y la vitalidad de Africa, reflejada tanto en su traje de color naranja, con pañuelo a la cabeza del mismo color, como en la música keniana con que se cerró la ceremonia.

Sin embargo su elección provocó críticas, como las del Instituto Noruego por la Investigación de la Paz, el Instituto Noruego de Política Exterior o del ex primer ministro socialdemócrata Thorbjoern Jagland, quien acusó al Comité Nobel de esquivar con esta designación los grandes conflictos políticos internacionales. AFP y EFE

otros premiados

MEDICINA. Los biólogos Richard Axel y Linda Buck (EE.UU.), por sentar los fundamentos genéticos del olfato.

FISICA. David Politzer, Frank Wilczek y David Gross (EE.UU.), por su explicación sobre la fuerza que une a las partículas dentro del núcleo atómico y el comportamiento de los quarks.

QUIMICA. Irwin Rose (EE.UU.) y Aaron Ciechanover y Avram Hershko (Israel), por descubrir el proceso que permite a las células destruir proteínas inservibles.

ECONOMIA. Edward C. Prescott (EE.UU.) y Finn E. Kydland (Noruega), por sus análisis del efecto mundial de las políticas gubernamentales.

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