El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) alertó en la pasada jornada sobre el deterioro que viene procesándose en la salud de un ahorrista que fuera damnificado por el cierre del Banco de Crédito (BDC), que se mantiene encadenado y en huelga de hambre en la vía pública desde hace 15 días.
El SMU apela a la sensibilidad de las autoridades, para que se busquen soluciones que permitan poner término a una penosa situación personal que afecta la dignidad y la vida de un ciudadano, señaló el comunicado que se publicó en varios medios de comunicación.
Leocadio Pascual, un jubilado de 71 años, reclama la devolución de 31.000 dólares que le quedaron en el BDC, en proceso de liquidación, y anunció que no se moverá del lugar en el que se encuentra hasta tanto se le de una solución a los ahorristas que se encuentran en su misma situación.
Sin embargo, los médicos que le asisten en la instancia le recomendaron desistir de la medida a la brevedad.
RESPONSABILIDAD. El damnificado responsabilizó de esta situación al presidente uruguayo, Jorge Batlle, quien había asegurado a los ahorristas que en Uruguay no habría "corralito", denominación que se dio en Argentina a los dineros que quedaron atrapados en los bancos durante la crisis financiera de 2001 en ese país.
El cierre del BDC sobrevino en agosto de 2002 en medio de la peor crisis bancaria de Uruguay, en la que también quebraron otros bancos, el Comercial y el Banco de Montevideo, aunque estos fueron vaciados por sus jerarquías, lo que determinó la intervención de la Justicia.
El Estado uruguayo poseía el 51 % del paquete accionario del BDC y el 49% restante pertenecía al Saint George Investment, filial del Grupo Empresarial de la Unificación, que lidera el reverendo coreano Sung Myung Moon.